El economista y coautor del Informe Fénix Miquel Puig ha explicado en Onda Cero las principales conclusiones relacionadas con Ibiza y Formentera de este informe que se presentó este miércoles 16 de septiembre en la sede de la UIB de Ibiza, alertando de que "el fuerte crecimiento de población y actividad de las últimas décadas no se ha traducido en un mayor bienestar para los ciudadanos de la isla" y apostando "por un turismo más productivo, con mejores salarios y menos volumen".
En este sentido, el propio Puig ha explicaod que economías como la balear "han mantenido durante los últimos 20 o 25 años un fuerte crecimiento basado en la incorporación detrabajadores, pero generando muchos empleos de baja productividad y salarios reducidos" y que esto ha provocado que aunque se ha crecido "no se haya notado un mayor nivel de bienestar sino una mayor presión sobre la vivienda, la sanidad y la educación".
El economista ha asegurado además que durante años "se ha identificado prácticamente cualquier crecimiento con algo positivo" poniendo como ejemplo que que Baleares ha pasado de recibir unos 10 millones de turistas a 16 millones en aproximadamente 15 años cuando los servicios y el mercado residencial no han aumentado al mismo ritmo "generando una situación insostenible porque la población percibe un deterioro muy grande de su calidad de vida comprobando que es un modelo que beneficia a algunos y perjudica al mismo tiempo a otros muchos".
De todos los problemas, Puig ha incidido en la vivienda que según sus palabras "representa el síntoma más agudo del problema" y que se ha visto provocado, según ha explicacdo, por un aumento de la población de Ibiza que ha pasado en unos 25 años de alrededor de 90.000 habitantes a más de 160.000 mientras no iba acompañado de una planificación equivalente de vivienda y servicios públicos".
Por todo ello, la solución que plantea el Informe Fénix "no pasa por abandonar el turismo, sino por hacerlo más productivo" y por defender "un modelo capaz de generar salarios que permitan a los trabajadores asumir, entre otros gastos, el coste de la vivienda" y que según el propio Puig se puede resumir en la fórmula de "precios más altos, salarios más altos".
