La Asociación de Personas con Necesidades Especiales de Ibiza y Formentera (Apneef) ha lanzado una campaña urgente para conseguir vivienda para parte de su equipo profesional y para las familias que atienden, alertando del grave impacto que la crisis habitacional está teniendo en la continuidad de su labor asistencial.
Lo ha hecho a través de su responsable de comunicación, Vanesa Díaz, quien ha explicado en Onda Cero Ibiza y Formentera que actualmente dos trabajadoras de Apneef están en riesgo de abandonar la isla ante la imposibilidad de acceder a un alquiler anual a precios razonables y que, de hechos, una de ellas, ya ha confirmado que se marchará. “Una terapeuta ocupacional con dos niños tendrá que dejar Ibiza porque no encuentra vivienda y esto es algo que nos afecta doblemente, porque también muchas familias usuarias han tenido que irse”.

En este sentido, Díaz ha recordado que Apneef atiende actualmente a unas 500 personas con necesidades especiales en distintos servicios y etapas y por ello la falta de vivienda está suponiendo no solo la pérdida de profesionales esenciales para las terapias, “sino también la interrupción de tratamientos que han sido difíciles de conseguir y que muchas veces cuentan con financiación pública”.
Aún así, desde la asociación se ha hecho un llamamiento claro. “No estamos solicitando nada fuera de lo común, solo viviendas dignas y con precios razonables para todo el año y es que visto lo visto sin esta ayuda nos es muy difícil seguir adelante y por eso si hay alguien que nos pueda ayudar puede escribirnos al correo apneef@apneef.org”
- A pesar de todo siguen con sus actividades
A pesar de las dificultades, Apneef continúa ofreciendo atención durante el verano, manteniendo su compromiso con las familias e incluso ampliando actividades en época estival, y sin dejar de impulsar iniciativas para garantizar la financiación de servicios esenciales, como el SAIPAP, destinado a niños y niñas de 6 a 16 años para que puedan ser concertados y no dependan del copago por parte de las familias.

Y es que desde la asociación han recordado que este problema, compartido por otros colectivos como sanitarios, profesores o policías, se vuelve especialmente crítico cuando pone en riesgo la atención a personas con necesidades especiales. “Aquí no paramos, pero necesitamos el apoyo de la isla para poder seguir”, ha concluido Díaz.
