Antonio Doménech, CEO de Vibra Hotels, ha asegurado en Onda Cero que la salida de la empresa con mayor número de camas en las Pitiusas de la Federación Hotelera de Ibiza y Formentera “no buscaba hacer ruido sino responder a un año de intentos fallidos por impulsar cambios internos que muchos empresarios consideramos imprescindibles”. Y es que, de hecho, según Doménech la compañía se comprometió a permanecer un año más dentro de la patronal para intentar promover mejoras, pero, al no producirse avances significativos, comunicó en noviembre su decisión de darse de baja.
En este sentido, el CEO de Vibra Hotels ha defendido “la necesidad de una federación fuerte y con capacidad real de representación”, especialmente en una isla donde el sector hotelero supone, según recordó, cerca del 80% del PIB y por ello ha criticado que, por ejemplo, la patronal no disponga de un observatorio económico ni de presencia activa en los principales foros y espacios de decisión ya que eso “provoca que la representatividad actual sea cercana a cero”.
Por otro lado, Doménech ha incidido en que otro de los puntos de fricción es el sistema de votación de la federación, donde cada hotelero tiene un voto independientemente de su tamaño y aunque ha negado “que las grandes cadenas busquen un sistema proporcional por número de camas” si ha defendido “la necesidad de ponderar un poco y permitir que quienes cuentan con más recursos y equipos profesionales puedan aportar más y ayudar al hotelero individual”.
Por último ha recalcado que esta situación “no es un conflicto, sino una consecuencia de unos estatutos que deben actualizarse” y por ello, mientras ha asegurado que Vibra Hotels “seguirá trabajando por la buena imagen del sector pitiuso como lleva haciendo más de una década” también ha confirmado que no descartan volver si cambian las cosas “porque agrupados las cosas se hacen mejor”.
