La música fue compuesta por Tomás Bretón, uno de los grandes nombres de la música española de su tiempo, mientras que el libreto pertenece a Ricardo de la Vega, maestro en retratar el habla y las costumbres populares madrileñas.
La acción se desarrolla durante las fiestas de la Virgen de la Paloma y gira en torno a los celos de Julián hacia su enamorada Susana. A partir de esa historia sencilla aparecen chulapos, vecinos, guardias y personajes llenos de humor y humanidad, en una noche de verbena que refleja perfectamente el ambiente del Madrid popular.
Pero el éxito de la obra no estuvo solo en su argumento. Bretón consiguió crear una partitura brillante, llena de ritmo, melodías inolvidables y escenas que ya forman parte de la memoria colectiva, como las célebres seguidillas o el famoso "¿Dónde vas con mantón de Manila?".
"La Verbena de la Paloma" marcó además un momento clave en la historia de la zarzuela porque demostró que una obra breve y popular podía alcanzar una enorme calidad musical y teatral. Más de ciento treinta años después de su estreno, sigue siendo una de las zarzuelas más representadas y queridas por el público.


