El futbolista subrayó que el equipo compite en todos los encuentros y que algunos resultados recientes han sido más duros de lo que refleja el juego mostrado sobre el césped. En ese sentido, destacó que la plantilla está plenamente concienciada de la situación y convencida de que puede revertirse con trabajo y concentración.
Vidal insistió en que la temporada es un camino largo y que hacer cálculos a estas alturas solo genera presión innecesaria. Para el lateral, cada jornada debe afrontarse como una nueva oportunidad, sin mirar más allá del siguiente partido.
Respecto al duelo ante el Girona, fue tajante: no hay rivales directos o indirectos, todos cuentan por igual. En Primera División, explicó, cada encuentro es una final, y el del sábado no será una excepción.
También habló sobre los horarios, restándoles importancia y asegurando que no deben convertirse en una distracción. En cuanto al Tartiere y la afición, reconoció el peso emocional del momento, comprendiendo la inquietud de la grada, pero apeló al optimismo y al apoyo colectivo para salir adelante.
En el plano personal, Nacho Vidal se mostró satisfecho con su estado físico y su adaptación al nuevo cuerpo técnico, destacando la intensidad de los entrenamientos y la confianza en la idea de juego, incluso asumiendo los riesgos defensivos que conlleva.
Por último, abordó el mercado invernal con naturalidad, poniendo en valor la ambición de los nuevos compañeros y recordando que todos los que están en el vestuario deben implicarse al máximo desde el primer día.
