La directora del centro, Sandra Cuesta, destaca que esta aportación supone un impulso sin precedentes para la entidad, fruto de una relación de colaboración mantenida durante años con la fundación, que, tras su disolución, ha repartido su legado entre diferentes instituciones sociales.
Desde la residencia subrayan que esta situación permitirá afrontar con mayor solvencia una serie de inversiones necesarias en un centro con más de un siglo de historia, aunque insisten en la necesidad de actuar con prudencia. “Es un excedente que no esperábamos y que hay que gestionar con cautela”, explican.
Cuesta, destacó que esta aportación extraordinaria, que supera los 822.000 euros, supone un salto significativo respecto a los ingresos habituales del centro, vinculados principalmente a la actividad residencial lo que ha permitido a ABAHAL contar con un remanente histórico. No obstante, desde la dirección insisten en la necesidad de actuar con “prudencia y responsabilidad”.
El destino prioritario será la mejora de las instalaciones, en un centro con más de un siglo de historia. Entre las actuaciones ejecutadas en el presupuesto pasado destacan inversiones por más de 427.000 euros en elementos como cubiertas, placas solares, renovación de habitaciones y baños, equipamiento sanitario, climatización, digitalización o maquinaria de cocina.
La residencia cuenta actualmente con 146 usuarios, en su mayoría mujeres y de edad avanzada, y una plantilla de 83 profesionales, de los que destinados para la atención directa son 63 y al departamento de servicios generales 20 personas con un alto porcentaje de contratos indefinidos. La asociación tiene un total de 413 socios y cuenta con 13 voluntarios. Sin embargo, Cuesta señala la dificultad para encontrar personal cualificado, uno de los principales retos del sector.
La entidad mantiene su carácter social, reservando plazas para personas sin recursos, con un total de 15 de las que actualmente están empleadas 7. Confirma que sigue la ruptura del convenio con la Administración autonómica. “No somos una entidad con ánimo de lucro, pero tampoco podemos asumir pérdidas constantes”, subraya. Pese a este escenario, desde la entidad insisten en su compromiso: “Queremos seguir ofreciendo una atención digna y de calidad, pero también garantizar la viabilidad del proyecto”.
Desde ABAHAL destacan el trabajo de profesionales y voluntarios, y reiteran su compromiso con la mejora continua del servicio y la atención a personas mayores en el occidente asturiano.
