CON SERGIO BEGEGA

Rentabilizar los fracasos

La política está cambiando. Sobre todo desde los tiempos de la fragmentación política los partidos tratan de hacerse hueco planteando una sucesión de propuestas que centren la agenda. No se piensa en las cosas más importantes, sino en ser quien determine de qué habla la gente. Aunque haga referencia a un problema inexistente. Por eso no importa que la propuesta salga adelante o no. No interesa el debate, interesa colocar el tema.

Guillermo Figueroa

Gijón |

La propuesta sobre el velo islámico que Vox llevó al pleno de la semana pasada es el último ejemplo que hemos visto. Desde el principio supo que sería rechazado. Y desde el principio, entiende Sergio Begega, era perfectamente consciente de que la jurisprudencia decía que el ayuntamiento no tenía competencias en el asunto. Aún así lo presentó. Y ha tenido éxito. Su propuesta ha hecho que la gente hable del tema, se vea obligada a posicionarse, y el resto de partidos ha tenido que mover ficha. Incluso ha conseguido que el PP vote diferente a Foro. En ejemplos como este del velo islámico demuestran que se buscan temas que invitan a actuar más desde lo emocional que desde lo racional. Éxito rotundo desde un punto de vista político. Pero, ¿y ciudadano?.

Para nuestro ANALISTA POLÍTICO es peligrosa la deriva que prioriza colocar temas al debate, que si bien siempre fue bronco al menos dejaba reflexiones. En casos como este no es necesario porque todo el mundo sabe cómo piensa el partido en si y no gana quien recibe más votos sino quien ha colocado el mensaje.

Client Challenge

Más allá de la explicación de estos movimientos, Sergio deja una reflexión. La sociedad civil debería ser capaz de tomar sus propias decisiones más allá de los partidos políticos. Escabullirnos de su tutela para todo. Porque los políticos deberían estar centrados en otras cosas que sí pueden hacer y que sí importa que hagan.