Actualmente, se fija en los 14 años la edad mínima para consentir el tratamiento de datos personales, un requisito imprescindible para abrir perfiles en redes sociales. La reforma eleva ese umbral hasta los 16 años, alineándolo con el final de la educación obligatoria y con un mayor grado de madurez psicológica y emocional.
¿Es una buena idea? ¿Es necesario? Hablamos del asunto con la psicóloga, Isabel Menéndez Benavente.
