Cristina tiene 22 años. Natalia 20. Sus recuerdos siempre han estado ligados a una bicicleta, y desde hace muchos años a una bicicleta que baja a toda velocidad por una montaña. Son referencia nacional en el Enduro, un deporte donde se cronometran las bajadas para determinar la clasificación.
Reconocen que se hace mejor la una a la otra. Saben que si se despistan su hermana la va a pasar. Cristina va por ahora delante, revalidando títulos y tiempos. Natalia, que reconoce no haber tenido su mejor año, aspira a correr más para ganarla. Siempre una piquilla buena. El resto del circuito las conoce, y hay muy buen rollo con todos.
El gran reto es mejorar a nivel internacional. España no está en la élite de este deporte, y corredoras como Cristina o Natalia compaginan sus entrenamientos (dentro y fuera del gimnasio) con sus estudios. Cursan un grado universitario y una FP respectivamente. Y aunque en su orden de prioridades el tiempo para ellas mismas está en último lugar, no imaginan su vida sin el deporte. Sin este deporte.
Y lo hacen pese a que saben que no vivirán de ello. Que seguramente les cueste dinero. Reciben alguna ayuda, pero las marcas no se fijan en deportistas que, como ellas, lideran sus deportes y ganan campeonatos. Ahora mismo las marcas solo miran número de seguidores en redes sociales, y es un campo que a las hermanas Menéndez no se les da muy bien...
De sacrificio, de caídas, de sueños, hablamos en esta primera charla con PROMESAS DEPORTIVAS esta temporada.
