El 17 de mayo de 2026, Andalucía celebra unas elecciones autonómicas que van más allá de decidir quién gobierna la Junta. Como ha sucedido en las últimas elecciones autonómicas, se han convertido en un termómetro clave para medir la temperatura política nacional y poner a prueba el liderazgo de Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo.
El tablero: una derecha unida para gobernar, una izquierda fragmentada para sobrevivir
Juan Manuel Moreno Bonilla, candidato del Partido Popular y actual presidente de Andalucía, busca revalidar la mayoría absoluta que obtuvo en 2022. Según la encuesta preelectoral del Centro de Estudios Andaluces (CENTRA), el PP andaluz sería la fuerza más votada, con un 42,4% de los votos. Lo que se traduciría en unos 53-56 escaños. Pero aunque las encuestas sonríen a Moreno Bonilla, el objetivo es gobernar sin depender de Vox. Recordemos que la mayoría absoluta en el Parlamento andaluz es de 55 escaños.
Para Pedro Sánchez, el 17-M es una prueba de fuego. Si el PSOE cosecha otro mal resultado en su antiguo feudo, donde gobernaron de forma ininterrumpida durante 37 años, desde las primeras elecciones autonómicas en 1982 hasta 2019. Y las encuestas no auguran buenos resultados para el PSOE andaluz, según la encuesta de CENTRA, María Jesús Montero lograría el peor resultado de la historia del PSOE andaluz, perdiendo 4 puntos respecto a 2022. El partido se desploma hasta los 25-27 escaños, muy lejos de los 30 actuales.
El estudio también revela que 2,7 millones de andaluces (casi el 40% del electorado) aún no tienen decidido su voto. Los votantes de izquierdas son los más indecisos, en cambio, votantes de PP y Vox tienen el voto más decidido.
Las bazas de la campaña: de la sanidad a la financiación
Los argumentos principales que marcan esta campaña electoral andaluza se centran en:
- Sanidad: El PSOE ha hecho de la sanidad pública su caballo de batalla, denunciando el deterioro de las listas de espera. El PP defiende su gestión frente a una herencia complicada.
- Agua y Doñana: La gestión de la sequía y las tensiones por los regadíos en Doñana se han convertido en un eje central del debate.
- Economía: el debate de la "letra pequeña": Mientras el PP presume de datos de empleo, la oposición señala que Andalucía sigue siendo la comunidad con mayor tasa de pobreza y menor renta per cápita .
- Infraestructuras y financiación: El PP carga contra el gobierno central por el "abandono" de las infraestructuras andaluzas (trenes, carreteras) y por un sistema de financiación que consideran injusto.
Los candidatos: caras conocidas con objetivos muy distintos
- Juan Manuel Moreno (PP): El "barón del sur" apela al voto útil para asegurar un gobierno en solitario sin tener que pactar con Vox. Su estrategia es desmarcarse de la extrema derecha para atraer al centro.
- María Jesús Montero (PSOE): La exministra y candidata socialista se juega su futuro político. Su reto es frenar la sangría de votos, y para ello ha centrado su discurso en la defensa de lo público, utilizando su experiencia como médica y exconsejera de Sanidad como aval .
- Manuel Gavira (Vox): Su objetivo es romper la mayoría absoluta de Moreno para forzar un pacto de derechas, similar al de otras regiones. Su campaña se basa en el discurso duro contra la inmigración y la "prioridad nacional" .
- Antonio Maíllo (Por Andalucía - IU, Sumar, Podemos): Es la gran baza de la izquierda alternativa, que ha logrado presentarse unida. Aspira a ser el referente de quienes consideran que el PSOE no es suficiente para frenar a la derecha.

