POR FIN

La 10 veces campeona de España, Ingrid Pino vuelve a competir: “Me he vuelto a enamorar de correr”

La atleta tarraconense, diez veces campeona de España, cuenta en su libro que la meta eres tú su relación con el deporte, el agotamiento que la llevó a alejarse de la alta competición y el proceso de volver a correr por ilusión y no por resultados

ondacero.es

Madrid |

Correr puede ser mucho más que una competición. Para Ingrid Pino, atleta, biotecnóloga y diez veces campeona de España, ha sido durante más de dos décadas una forma de vida, pero también un camino de ida y vuelta. Su libro La meta eres tú recoge precisamente ese proceso: los años de exigencia, una grave lesión que marcó un punto de inflexión y la necesidad de aprender a escuchar al cuerpo y a la mente.

Pino reconoce que durante años corrió pensando en el rendimiento y los resultados, hasta que descubrió que necesitaba encontrar un motivo más personal: “Corro para mí”. En ese proceso, asegura que ha conseguido “volver a enamorarme” del deporte y entender que no siempre hace falta una competición o una marca para sentirse atleta. “No me gusta correr”, admite incluso, pese a su palmarés, porque considera que es un deporte exigente y que todo lo construido puede perderse rápidamente con una lesión.

El libro también aborda la presión por alcanzar objetivos deportivos cada vez más rápido. La atleta advierte de la moda de preparar una maratón en apenas dos o tres meses y defiende que convertirse en corredor requiere tiempo, paciencia y constancia. Su filosofía ahora pasa por “enamorarse del proceso” y convertir el ejercicio en una forma de vida, no en un reto pasajero.

“No podemos ir tan rápido por la vida”

Y hay una puerta que Pino todavía no quiere cerrar: la alta competición. Aunque actualmente está centrada en otra etapa profesional, reconoce que le gustaría volver algún día a la pista desde una versión diferente de sí misma, sin la presión que la acompañó durante años. Ingrid ha admitido admite que esa etapa todavía permanece abierta. Su meta, ahora, parece ser otra: correr para conocerse, disfrutar y demostrarse cosas a sí misma.