OPINIÓN

VÍDEO del monólogo de Carlos Alsina en Más de uno 29/01/2019

Ni un paso atrás, gritaban anoche. Ni un paso atrás. Decenas de taxistas a las puertas del Palacio de los Deportes de Madrid, donde se celebraba un acto en memoria de las víctimas del Holocausto. Para allá se fueron los taxistas, que conocen la agenda de los dirigentes del PP y se plantan allí donde van a estar para gritarles cosas como ésta. Ni un paso atrás.

Carlos Alsina | @carlos__alsina

Madrid | 29.01.2019 08:17

Gritos poco amables hacia Ángel Garrido, el presidente de Madrid. Esta advertencia sobre lo que debe hacer Garrido por la noche.

O la promesa de lo que harán la próxima vez que se concentren en la Puerta del Sol.

Bueno, se podrá decir que son cánticos, eslóganes, rimas propias de una movilización como ésta. Pero el tono de los lemas y el tono en que se profieren se compadecen poco con el afán de diálogo y entendimiento que predican (o predicaban) los líderes de la revuelta del taxi. Digo 'predicaban' porque los portavoces de primera hora se han dejado comer la merienda por los cabecillas llegados de la revuelta catalana y han asumido este estilo tan chusco de la dinamita y los insultos.

De la empanada mental de Alberto Álvarez, al que llaman Tito, pretendiendo equiparar la actuación de la policía para sacar los taxis de la Castellana con la persecución que han sufrido los homosexuales ni hablamos.

Ya ha aclarado el señor Álavarez, líder intelectual de la revuelta, que él no es homófobo, sólo faltaría. Ocurre sólo que la condición sexual del ministro, por alguna razón, la tiene muy presente cuando ve actuar a la policía. No es que sea homófobo, es que no alcanza a entender que un ministro de izquierdas y gay reprima al pueblo. Qué será para Álvarez el pueblo y qué entenderá por represión. Si que a estas alturas entiende algo.

Ni un paso atrás, gritaban los taxistas anoche.

Pues atrás no sé, pero lo que no han conseguido dar es un solo paso adelante.

• Llevan nueve días sin cumplir con el servicio público para el que tienen otorgadas las licencias.

• Llevan nueve días sin ingresos.

• Llevan nueve días generando cada vez más rechazo entre los madrileños automovilistas, los madrileños peatones y los madrileños usuarios del taxi.

Y cuanto más bravos se pongan desafiando al gobierno regional a rendirse al grito de todo o nada menos posibilidades tienen de que ese gobierno trague. Cuando planteas las cosas en términos de conquista plena o de plena derrota, te arriesgas a salir plenamente derrotado.

Nueve días después, la revuelta del taxi en Madrid no ha conseguido nada.

Que dice Irene Montero, líder de guardia del partido Podemos, que están abiertos a explorar un acuerdo con Íñigo Errejón. Suenan las campanas en Galapagar llamando a misa. Podemos rectifica, dicen las crónicas. En realidad quieren decir que Pablo e Irene rectifican. Ellos son Podemos. La gran familia de dos. O tres, con Echenique. Cuatro, con Monedero.

¿Ha empezado la hermosísima ceremonia de la reconciliación? Podría ser, pero no se precipiten que la biblia política de la casa morada es Juego de tronos. Los Lanister abren la mano pero sólo para agarrar con más fuerza, y por donde usted imagina, al primo que se atrevió a anhelar para sí el trono de hierro. O sea, que a veces se finge una oferta de paz para hacerle al traidor una envolvente y dejarlo fuera de juego.

Esto que dijo Montero, repitamos…

¿es una rectificación? Hace menos de una semana fue Montero quien dio por hecho que habría una candidatura de Podemos a las elecciones autonómicas de Madrid, es verdad. Ahora se abre a que esa candidatura incluya a Errejón. ¿De verdad, y con perdón, se la está envainando Pablo Iglesias?

Dos cosas que igual significan algo:

• Una: acaba de escuchar usted a Irene Montero decir que van a hablar con el partido de Errejón. Una mañana más recordemos que Errejón no ha fundado ningún partido nuevo. Su partido es Podemos. Que ha montado un partido es la monserga que repiten los de Iglesias desde el día que rompieron, pero a Errejón no le han echado de Podemos. Lo que sí quieren es echarle de la reunión que mañana celebra la dirección del partido. Confían en que no acuda, dicen. Confían. Porque, con lo estatutos en la mano, puede acudir si lo desea.

• Y dos: lo que Irene Montero dice es que van a montar una candidatura y que invitan a otros partidos y colectivos que se sumen. Entiéndase que no es la candidatura liderada por Errejón. Y que lo que van a ofrecer a Mas Madrid es que se apunte a la candidatura liderada por Podemos. O traducido: que sea Íñigo el que diga que en esa lista él no quiere meterse porque él lo que quiere es encabezar una.

Vamos a ver lo que pasa mañana y vamos a ver si esto es una rectificación, o rendición, de Pablo e Irene, abriendo camino al armisticio, o es una maniobra para reforzar esta idea de que el traidor, el que se fue y el que no quiere ir en la fraternal candidatura inclusiva, plural y amorosa de la familia morada es Errejón. Al que ya repudiaron como candidato.

Hablando de Podemos. Y de Irene. Y de Venezuela.

Hay afirmaciones que resultan reveladoras. Aquí tienen a la portavoz parlamentaria del partidocomentando el ultimátum de Sánchez a Maduro.

Qué bien traído, Irene, qué bien traído. Cómo le vas a pedir elecciones democráticas al régimen saudí. Y cómo se las vas a pedir, en efecto, al régimen bolivariano. Bienvenida sea esta formidable constatación: el hijo de Hugo Chávez tiene el mismo amor por la libertad y los derechos civiles que el príncipe Al Salman, el que mandó descuartizar a Kasshogi.

Naturalmente Irene Montero no lo dice con esa intención. Lo dice porque cada vez que alguien les menciona Venezuela ellos salen con Arabia Saudí. Como si para criticar la bota militar de Maduro hubiera que criticar de inmediato la bota del familia Saud, no vaya a parecer que uno aplaude la tiranía arábica. El problema que tiene Podemos con Venezuela se lo creó Podemos. Fueron sus padres fundadores (no todos) quienes trabajaron con mucho gusto para la revolución bolivariana, quienes ensalzaron hasta el éxtasis los logros revolucionarios y quienes señalaron al chavismo como modelo de progreso y de justicia social. Nadie les obligó a hacerlo. Y no es culpa de nadie que ahora tengan que andar borrando tuits o matizando todo aquello que con tanto entusiasmo predicaron cuando eran jóvenes.

Estamos en el tercer día después de que Sánchez le diera ocho de plazo a Maduro para convocar elecciones en Venezuela y ni siquiera Sánchez ha sido capaz de mantener la expectativa sobre lo que sucederá. Su ministro de Exteriores, Borrell, terminó de diluir el discurso que pronunció su jefe el sábado admitiendo que nunca han esperado que Maduro moviera ficha.

La lógica reacción de Maduro ya sabe usted que ha sido decir que los ultimatums a él le resbalan…

…y que Pedro Sánchez está en el trasero de Donald Trump o algo así.

En el trasero y en la cola. En los dos sitios. Total, que el gobierno de España dijo ocho días como podía haber dicho veintiocho porque nunca ha esperado que eso cambiara nada. Se trata sólo de retrasar el reconocimiento de Guaidó como presidente interino en la confianza de que el chavismo vaya aflojando y le organice a Maduro un exilio dorado en cualquier sitio.

Australia se sumó ayer a la lista de naciones que reconoce a Guaidó y Estados Unidos bloqueó las cuentas de Petróleos de Venezuela en este país. Todos los fondos congelados hasta que el control de la compañía pueda asumirlo la Asamblea Nacional, es decir, que los activos en el exterior los controle Guaidó y deje de controlarlos Maduro. Más presión sobre el chavismo para que deje caer al cacique.