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EL MONÓLOGO DE ALSINA

La pregunta de hoy: ¿Nos afecta o no nos afecta?

Les voy a decir una cosa.

¿Nos afecta o no nos afecta? És la pregunta que se estarán haciendo ustedes hoy en casa. El decreto de los desahucios, ¿nos cubre en caso de que nos vaya mal o no va con nosotros? Eche mano de la hoja de cálculo porque ésta tiene varias casillas.

Carlos Alsina | Madrid | Actualizado el 19/07/2018 a las 09:54 horas

Señal contra los desahucios

Señal contra los desahucios / antena3.com

Para empezar, escriba cuánto ganan, los ingresos de la familia para saber si superan, o no, tres veces el IPREM. ¿El qué? El IPREM. Si a usted no le suena esto del IPREM es que no ha tenido que solicitar nunca una ayuda de las que están vinculadas a ese índice, las becas, las ayudas para vivienda, el paro. El indicador no es más que una cantidad que cada año fija el gobierno de turno en los Presupuestos del Estado y que sirve de umbral, o unidad de medida, para determinar quiénes tienen derecho a cada una de las ayudas (quiénes no), y a cuánto asciende esa ayuda.

Por ejemplo, la cuantía mínima de la prestación de desempleo es el 80 % del IPREM, que es una forma de decir 426 euros. Por ejemplo: para tener derecho a vivienda protegida en Andalucía los ingresos no pueden superar tres veces y medio el IPREM, que es como decir que no se puede ganar más de 1.862 euros al mes o 22.365 al año. Dices: y por qué no lo dicen así, que es más fácil. Porque al fijar en la norma no una cantidad exacta sino un múltiplo del índice puedes variar quién accede a la ayuda y a cuánto asciende ésta modificando ese índice. Tocando ese indicador, automáticamente cambia todo lo demás.

Entonces, hoy, y en lo que afecta a los desahucios, que es la novedad del día, qué tiene que tener usted en cuenta para saber si le afectan estas medidas que entran en vigor de manera urgente, o simplificando, cómo sabe usted, que lo está pasando mal para pagar la letra de la hipoteca o que lleva ya algunos meses sin poder pagarla, si se ha despejado temporalmente el fantasma del desahucio. Porque esto es, igual, lo primero que habría que subrayar hoy: los desahucios no se paralizan todos y la letra tenemos que seguir pagándola. Si usted no paga y no reúne los requisitos que ha establecido el gobierno, le acabarán desahuciando.

La moratoria no es para todos. Es sólo para familias cuya situación se considera especialmente grave, o por emplear la terminología política del momento, “vulnerable”. Qué se entiende por “familia vulnerable”, venimos preguntándonos desde hace una semana, cuando se empezaron a estudiar estos cambios. Pues esto es lo que hoy ha quedado establecido en un decreto y esto es lo que usted debe mirar para saber si este paraguas que ha abierto hoy el gobierno le cubre a usted. Lo primero, el IPREM. El umbral fijado es de tres veces el IPREM, es decir, 532 por 3 al mes, o 6.390 por 3 al año. Si en casa ingresan más de 1.596 euros al mes, más de 19.170 euros al año, olvídese porque su situación no ha cambiado. Hablamos sólo de familias cuyos ingresos sean inferiores a los 19.170 anuales. Netos Se trata de saber con cuánto dinero real tiene que apañarse usted cada mes.

Entonces, si en casa ingresan menos de 19.170 euros al año (la familia, ojo, no cada uno de sus integrantes), ¿ya no le pueden desahuciar? Cuidado, ni los ingresos son el único criterio (hay más requisitos que cumplir) ni el desahucio se anula para siempre, sólo se aplaza dos años. Si en casa ingresan menos de 19.000 euros al año, veamos ahora si cumplen ustedes con los otros requisitos.

El primero, que la vivienda hipotecada de la que hablamos es la única que tiene, su única residencia. Para el apartamento de la playa todo esto no cuenta. Gane usted lo que gane, si no paga el apartamento lo pierde. Porque no se queda usted en la calle si eso ocurre. Ha de ser su única residencia y la letra que usted paga por ella debe suponerle más de la mitad de sus ingresos. Atención a eso que es relevante. No basta con que ustedes, en casa, ingresen menos de 1.600 euros al mes, la letra tiene que ser de, al menos, la mitad de eso. Si ingresan 1.200 al mes, sólo le afectan estos cambios si la letra es de 600 por lo menos. Si usted ingresa mil pero su hipoteca es de 400 euros mensuales, olvídese porque tampoco le afecta.

¿Ya está, con mirar estos requisitos está todo? No. Hay más factores que usted debe cumplir. Siga apuntando en la hoja. La suya tiene que ser una familia numerosa, o tener niños menores de tres años, o tener dos niños en caso de ser familia monoparental, tener a su cargo personas incapacitadas para trabajar, o con discapacidad superior al 33 %, estar todos los miembros de la familia sin empleo y sin prestación o ser víctima de violencia doméstica. Todos estos requisitos son disyuntivos, basta con que se dé uno de ellos. Es decir, y repasando, esto es lo que tiene usted que haber ido anotando: la vivienda es la única residencia que tienen; en casa entran menos de 1.600 euros netos al mes; la letra del piso es más de la mitad de lo que ingresan; y son ustedes una familia en alguna de estas situaciones que he mencionado.

Sólo si se dan estas circunstancias, es imposible, desde hoy, que a usted lo desalojen de su casa durante los próximos dos años. Subrayado de nuevo: es un aplazamiento o moratoria, la deuda no desaparece y dentro de dos años el desahucio podrá ser ejecutado. Se entiende que para entonces, o ha renegociado usted con el banco su situación o ha mejorado ésta económicamente lo suficiente como para que vuelva usted a pagar la letra como había hecho siempre.

¿Cuáles son las diferencias con el Código de Buenas Prácticas que ya existía? La primera, que esto se convierte en norma de la que nadie puede escaquearse. La segunda, que es igual de importante, que ya no se incluye como criterio el valor de esa vivienda. Da igual que sea una casa de un valor o de otro, donde se pone el foco (y los requisitos) es únicamente en los ingresos y las circunstancias de la familia afectada. Corrige, así, el gobierno el factor que dejaba fuera del amparo de ese Código a muchas familias: el valor que se atribuye al inmueble que compraron.

¿Y con los que ya han sido desahuciados, qué pasa? Porque la norma, obviamente, no es retroactiva. El que ya fue sacado de su casa no vuelve a ella. Aquí es donde le gobierno añade la posibilidad de acceder a un alquiler barato en alguna de las viviendas de las que el Estado o ya dispone en el FROB o va a controlar a través del banco malo, aunque de este parque de viviendas se sabe poco: ni cuántas van a ser ni quién podrá acogerse a ellas (se supone que serán los mismos requisitos que para la moratoria, pero en los casos donde el desahucio ya se ejecutó).

Ahora que ya se sabe el contenido del decreto, la pregunta lógica es cuántos de los 500 desahucios que se venían produciendo cada día se impiden con esta nueva norma. Y cuántos no. Nadie parece tener respuesta a esa pregunta. Y quien la tiene no la ofrece. El paraguas, dice el gobierno, no puede dar para más porque si se abre más introduciría demasiadas dudas sobre el valor real de los créditos hipotecarios a efectos de su evaluación como activos de los bancos. Es decir, que se corre el riesgo de que las hipotecas se conviertan todas en préstamos de dudoso cobro devaluándolas y abriendo otro agujero (éste inducido por el cambio de norma) en los bancos. Se levantaron tantas expectativas que entre las plataformas contra el desahucio se ha acogido con enorme frialdad lo que esta tarde se ha anunciado.

Es el asunto principal del día, aunque, como es jueves, nos vamos a tomar, antes que nada, el carajillo para ir entrando en calor….y para ir entrando en carajillomagno.com para saber más de este remake de un clásico. Hoy nos tomamos el café a la salud de dieciséis señoras que acaban de convertirse en las primeras comandantes de aviación comercial en China. El régimen ha difundido las fotos oficiales de estas dieciséis mujeres pioneras con motivo del Salón Aeronáutico que celebra en Zhuhai y donde está presentando sus productos la empresa estatal de fabricación de aviones COMAC, entre ellos el primer avión comercial de gran tamaño hecho por China, el C919, para competir con Airbus y Boeing. En China las mujeres no han podido llevar aviones hasta ahora. En España sí, pero el porcentaje está en el 5 %.