LA ROSA DE LOS VIENTOS

Encuentros con lo Desconocido: La verdad sobre el caso del Bar España

En 'La Rosa de los vientos' conocemos una historia muy similar al Pizzagate, pero en nuestro país. Según el mito, en los sótanos de un bar de carretera llamado Bar España, ubicado en Benicarló (Castellón), se reunían una serie de personas, políticos y jueces, para llevar a cabo una crímenes rituales y abusos de menores

ondacero.es

Madrid | 04.04.2021 14:04

El Pizzagate es el mayor bulo de todos los tiempos. Todavía hoy es difícil explicar cómo una mentira tuvo tanta difusión. Es una historia compleja que nos remonta a 2016. Faltaban unos meses para las elecciones y en varios lugares se empezó a divulgar la noticia de que había una red de pornografía infantil que involucraba a varios locales, el más importante de ellos el Comet Ping Pong, un restaurante ubicado en Washington DC. Según aquellas primeras informaciones, en los sótanos de ese bar se reunían personas de las altas esferas de políticos, empresarios, jueces.

Aprovechaban la oscuridad del local para violar, asesinar, traficar con personas y abusar de menores. La voracidad de la mentira hizo que se creyera que detrás estaba una secta satánica, que orquestaba todo. Se demostró que todo era falso, pero la mentira tuvo tanta difusión que Donald Trump recibió la respuesta en las urnas, después de prometer que iba a luchar con tramas como las del Pizzagate.

Es historia parecía calcada a otra que surgió en España. Se extendió a partir del año 1997. También era una gran mentira. Según el mito, en los sótanos de un bar de carretera llamado Bar España, que se encuentra en Benicarló (Castellón) se reunían una serie de personas, políticos y jueces, para llevar a cabo una crímenes rituales y abusos de menores al amparo de una secta satánica a la que pertenecían.

La existencia de una serie de medios que lo divulgaron como auténtico, un reportero experto en supuestas conspiraciones que lo fortaleció y la futura aparición de Internet fueron la caja de resonancia para que se extendiera el bulo, que resultó ser una gran mentira creada a partir de los delirios de un peluquero que ideó la trama para justificar un fracaso amoroso. Su locura fue explotada por un supuesto experto en conspiraciones que logró convertir la historia en viral.

Esta semana, un juzgado de Madrid ha comenzado la investigación para discernir si los difusores del bulo causaron daños a los nombres a los que acusaron de los crímenes.