Detectar el cáncer de pulmón a tiempo es uno de los grandes retos de la medicina actual. La enfermedad suele diagnosticarse en estadios avanzados, lo que complica el éxito de los tratamientos y reduce drásticamente la supervivencia. El Proyecto Cassandra, una iniciativa española, apuesta por el cribado sistemático en grupos de riesgo, especialmente fumadores, para salvar vidas y transformar la lucha contra esta enfermedad.
El cribado, clave para la supervivencia
El doctor Luis Seijo, coordinador del Proyecto Cassandra, explica que "el cáncer de pulmón, aunque también afecta a no fumadores, la mayoría de los casos ocurren en fumadores en torno al 85%". Además, "el 70% se detectan en estadios avanzados, es decir, cuando ya es bastante difícil de tratar la enfermedad". El cribado mediante tomografía axial computarizada (TAC) permite detectar tumores en fases muy tempranas, antes de que aparezcan síntomas y cuando la curación es posible.
¿A quién va dirigido el cribado?
El programa se centra en grandes fumadores, aunque Seijo aclara que "esto se está debatiendo mucho en este campo". Tradicionalmente, los criterios de inclusión se basan en la cantidad de cigarrillos consumidos durante años, pero ahora se plantea considerar la duración de la exposición al tabaco. "Generalmente hablamos de grandes fumadores, los que tienen más riesgo. Esto no quiere decir que no tengan riesgo los que han fumado menos o los que no fuman", señala el doctor.
Prevención, abandono del tabaco y financiación
El Proyecto Cassandra combina prevención primaria y secundaria: "No solo detectamos el cáncer de pulmón a tiempo, sino que también conseguimos que aquellos que siguen fumando, que son más de la mitad, dejen de fumar. Y con esto matamos dos pájaros de un tiro, porque conseguimos evitar también otros desenlaces fatales en estas personas, como un infarto de miocardio, por ejemplo", explica Seijo. Sin embargo, la financiación sigue siendo un reto: "Por desgracia, no hay dinero en prevención. La medicina está en la ejecución, en los tratamientos, en las intervenciones. Pero cuando intentamos abordar una estrategia de prevención, aunque ahorra dinero al sistema, no hay quien lo financie".
El papel de las administraciones y la sociedad
Actualmente, el proyecto cuenta con el apoyo de sociedades científicas y asociaciones de pacientes, pero no de las administraciones públicas: "Ahora mismo no tenemos apoyo de la de las administraciones, ni de la Central ni de las regionales en el tema de financiación. Sí que tenemos apoyo en otros aspectos", lamenta el doctor Seijo.
