EL MONÓLOGO DE LAS OCHO

Latorre, sobre el futuro del Venezuela: "Se va alejando de Maduro, ya veremos en qué dirección"

El periodista y director de La Brújula en un día cargado de ilusión por la visita de los Reyes Magos expone en su monólogo las últimas noticias sobre Venezuela donde Delcy Rodríguez jurará como presidenta, mientras Nicolás Maduro es juzgado en Nueva York por crímenes de narcotráfico.

Rafa Latorre

Madrid |

Rafa Latorre monólogo

Los Reyes Magos ya han llegado a España y han sido recibidos con todas las cortesías diplomáticas y con el habitual fervor popular. No hay otras mandatarios extranjeros tan apreciados por estas tierras y las razones son tan evidentes que no hace falta explicarlas. En unos minutos Sus Majestades de Oriente se van a dirigir a los niños españoles, como cada año, y aquí podrán seguir su discurso.

La temperatura emocional es candente en las calles. Las cabalgatas están recorriendo ya las ciudades españolas regando de caramelos a las multitudes y luego ya saben lo que viene… pronto a la cama… que los Reyes tienen que repartir los regalos y si pillan a algún niño despierto toman las Villadiego.

Les decía que la temperatura emocional es candente pero solo la emocional porque hace un frío de mil pares de camellos.

Las nuevas informaciones sobre Maduro y Venezuela

Dos escenas que corren en paralelo. Como en un montaje cinematográfico en el que se ven dos acciones simultáneas.

En Nueva York, Nicolás Maduro estaba entrando en la sala para prestar su primera declaración ante el juez y en Caracas, Delcy Rodríguez asumía el poder como presidenta encargada y lo ha hecho asumiendo también las condiciones impuestas por Estados Unidos.

Así es como Venezuela se va alejando de Maduro ya veremos en qué dirección, porque por el momento todas las estructuras del régimen permanecen en pie, los presos políticos siguen en las cárceles y los líderes de la oposición, en el exilio.

Trataremos de explicarles qué es lo que está ocurriendo y les diremos con toda sinceridad lo que ignoramos, porque son muchas las incógnitas (o dicho de otra forma, son muy pocas las certezas)

Primero, en Nueva York. Esta ha sido la frase para la historia. "Soy inocente, no soy culpable de lo que se ha mencionado aquí", eso ha dicho Nicolás Maduro ante el juez que ha de juzgarle a él y a su esposa por liderar un cartel de la droga entre otros cargos. Ha proseguido: "Soy un hombre decente, soy todavía el presidente de mi país".

A Maduro le asiste el mismo abogado que defendió a Julian Assange y le va a juzgar el juez federal Alvin K. Hellerstein, de 92 años. Fue Bill Clinton quien lo nombró juez de distrito en 1998 y… dirán ustedes… ¡¡¡92 años!!!!… desde 2011 mantiene la condición de juez senior, lo que le permite continuar activo en casos selectos con menor carga de trabajo. Hellerstein se ha encargado de casos como los litigios masivos por daños tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y procesos contra altos ejecutivos financieros, así como otros relacionados con ex funcionarios venezolanos, entre ellos Hugo 'El Pollo' Carvajal.

¿Qué está ocurriendo? Pues miren… es tan significativo lo que está haciendo Delcy Rodríguez como lo que ha dicho María Corina Machado y ambas reacciones son los indicios a los que se agarran quienes ansían que Venezuela vuelva a ser una democracia.

A esta hora, la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela es Delcy Rodríguez que es un perfecto exponente del crimen política y esta no es una imputación gratuita, porque se trata de una mujer que no puede pisar un país democrática por las sanciones que pesan contra ella por sus crímenes.

La ceremonia de hoy ha sido una legitimación del régimen. Se ha constituido la Asamblea Nacional, es decir que se ha dado carta de legitimidad a unas elecciones en la que no participó la verdadera oposición y no ha falta nadie. Jorge Rodríguez como presidente de la Asamblea, Delcy Rodríguez como presidenta encargada… Y hasta estuvo Nicolás Maduro. Nicolás Maduro junior, el hijo de… de Nicolás Maduro.

Los hermanos Rodríguez, dos acreditados sacamantecas al frente de las instituciones, los presos políticos en la cárcel, la oposición en el extranjero. Estos son los hechos y luego están las hipótesis. La hipótesis democratizadora es la que dice que para que se produzca una transición no violenta el desmontaje del régimen lo tienen que hacer los dirigentes del régimen y que todos asuman su papel.

Y eso explicaría la docilidad con la que María Corina Machado ha aceptado su papel subsidiario en todo esto y que haya escrito un mensaje como el que ha publicado esta tarde en X: Los venezolanos agradecemos al Presidente Donald Trump y a su administración por la firmeza y determinación en el cumplimiento de la ley. Venezuela será el principal aliado de Estados Unidos en materia de seguridad, energía, democracia y derechos humanos».

Bien. Ahora la hipótesis más pesimista. En primer lugar, conviene recordar algo. La Asamblea Nacional de Venezuela es el perfecto exponente de la tiranía. Es una cámara fake que se inventó Hugo Chávez para sortear el poder del Parlamento. Siempre conviene recordar que la legalidad quedó abolida hace tiempo en Venezuela y que la palabra de Chávez primero y de Maduro después era ley.

La hipótesis más pesimista es que Trump solo quiere instalar un derecho de intervención y probar si puede hacer en su zona de influencia lo que se le antoje. Ya saben que en el mundo multilateral las normas, las reglas y las convenciones son una antigualla y lo que prima es únicamente la fuerza y la determinación de líderes autoritarios.

Trump no ha mencionado ni una sola vez la democracia y más de veinte el petróleo cuando ha hablado. Ha despreciado a María Corina Machado y a quienes se han jugado el pellejo contra el régimen sanguinario de Maduro. Es verdad que el discurso de su Secretario de Estado, Marco Rubio, es mucho más matizado. Pero es el presidente de una república presidencialista y el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Y Trump ya señala incluso a México, su vecino con esa sorna tan explícitamente amenazante suya

La incógnita sobre el futuro de Venezuela y de María Corina Machado

Y ahora después de las hipótesis y los hecho, una certeza. La Unión Europea ha pedido que se incluya a María Corina Machado en la transición de Venezuela. Pero la Unión Europea habla con una voz tan trémula que apenas se le oye. Es como un hilillo de voz diplomático, como ruido blanco.

Y quizás se perciba, más que determinación, el miedo por lo que pueda pasar con Groenlandia. Y eso es porque la Unión Europea, y esta es la certeza, ha de entender que en el mundo de hoy solo puede dotarse de una defensa propia que garantice su autonomía estratégica. Porque si no estará entre Putin, Trump y Xi.