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De la escasez a la sobreoferta: una situación que denuncian los productores de plátano de Canarias

Los agricultores canarios sufren la situación diferencial entre el precio de origen y el de los puntos de venta.

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Madrid | 04.05.2023 22:57 (Publicado 04.05.2023 22:56)

El volcán de La Palma arrasó decenas de cultivos, y muchos de ellos quedaron sepultados bajo la lava que aún resiste y es visible en el terreno. Hay algún detalle positivo, y es que la ceniza ha desaparecido del paisaje que era gris. Ahora es verde, como era antes de la erupción del Cumbre Vieja.

Después de ver como en 2022 la producción del plátano de Canarias caía en más de 60 millones de kilos, lo que se tradujo en una pérdida del 10% de cuota en el mercado peninsular, en detrimento de la banana americana y la africana. En el primer trimestre de 2023, esa producción se ha recuperado, estando próxima a los 36 millones de kilos. Sin embargo, a ese excedente le acompaña una disminución del precio en origen por la relación oferta-demanda.

La exportación, en muchos casos, se sitúa por debajo de los costes de producción, mientras en otros, ni siquiera es rentable colocarlos en el mercado.

“Entre lo que hoy se exporta desde Canarias y lo que finalmente paga un consumidor por un kilo de plátano, hay una diferencia del 200% entre origen y punto de venta”, dice un agricultor. Los trabajadores reciben 40 céntimos por kilo, mientras que el precio de venta al consumidor puede alcanzar los dos euros. Este margen lo conoce muy bien el gerente de ASPROCAN, Sergio Cáceres: “Necesitamos dar a conocer que la situación diferencial no es una situación generada por los productores canarios, que es una situación mejorable y que pueden optar por un producto de mayor calidad a un mejor precio de manera continuada en el año”.

No existe proporcionalidad en toda la cadena y es necesario el equilibrio en la aplicación de esos márgenes frente a la banana importada de terceros países, de una calidad inferior, menor compromiso con la sostenibilidad, y también, menor compromiso con sus trabajadores, cuyas condiciones laborales son extremadamente precarias. Todo esto supone un agravio considerable: “Nos parece injusto participar en un mercado en el que nosotros siempre tenemos que estar justificando y acreditando todo, y que Europa como comprador de esa fruta y como consumidor de esa fruta, no le exige lo que nos exige a nosotros”.

Si se juega en la misma liga ¿por qué hacerlo con distintas reglas? Eso es lo que denuncian desde hace años los agricultores canarios. De momento, persisten para ser entendidos y atendidos.

PLÁTANO DE CANARIAS - LA BRÚJULA - LA PALMA- VOLCÁN