Elia Martínez, presidenta de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), pone en valor en La Brújula la importancia de desterrar los mitos en torno a la medicina paliativa. Frente a la idea de que estos cuidados se asocian únicamente al final de la vida, ha subrayado que su objetivo es precisamente mejorar la vida de los pacientes que conviven con enfermedades incurables o crónicas.
La medicina paliativa es "la ciencia del acompañamiento, la ciencia del alivio del sufrimiento humano", explica Martínez. Insiste en que no se trata de alargar la vida "innecesariamente", sino de hacer que el tiempo que queda "se ensanche" y sea de calidad para los enfermos: "No tratamos de alargar la vida, sino de ensancharla". Una visión que contrasta con la percepción social dominante, donde todavía persiste la asociación entre enfermedad incurable y resignación al dolor o a un final anticipado.
La falta de conocimiento es, de hecho, uno de los principales problemas. Martínez advierte de que muchos ciudadanos desconocen que existen alternativas para aliviar el sufrimiento y mejorar la calidad de vida. Además, reconoce que también dentro del ámbito sanitario persisten dudas, tabúes y estigmas en torno a esta disciplina.
Asimismo, defiende la necesidad de una ley nacional de cuidados paliativos, siempre que venga acompañada de una dotación económica suficiente. A su juicio, una norma de este tipo ayudaría a reducir las desigualdades territoriales y a garantizar una atención homogénea, independientemente del lugar de residencia o del profesional que atienda al paciente.
Frente a la idea de resignación ante el dolor o de anticipar un final inevitable, ha reivindicado que existe una alternativa de atención digna, de calidad y de alivio sintomático, capaz incluso de devolver sentido a una etapa de la enfermedad que puede parecer perdida.
