El Gobierno iniciará el procedimiento para retirar la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional a la Semana Santa de Sagunto tras el nuevo veto de la Cofradía de la Purísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo a la participación de mujeres en las procesiones.
La decisión llega después de que la cofradía rechazara, una vez más, modificar sus estatutos para permitir la entrada femenina. En la votación celebrada este fin de semana, 200 cofrades votaron en contra frente a 114 a favor de abrir la participación. En la consulta participaron unos 400 miembros, todos hombres, de una entidad que cuenta con más de 1.600 integrantes.
La propuesta planteaba un cambio simbólico pero clave: sustituir el término "varón bautizado" por "persona bautizada". Sin embargo, no prosperó, manteniendo un modelo que excluye a las mujeres desde hace más de cinco siglos.
El Gobierno actúa
Tras esta decisión, la Secretaría de Estado de Turismo ha decidido incoar un expediente para revocar el reconocimiento concedido en 2004. El Ejecutivo considera que el veto vulnera uno de los requisitos fundamentales como es la participación ciudadana.
La normativa que regula esta distinción contempla la retirada del título si dejan de cumplirse las condiciones exigidas. En este caso, el Gobierno entiende que excluir a las mujeres, la mitad de la población, compromete directamente ese criterio.
Desde el Ejecutivo subrayan que la defensa de la igualdad "está por encima de cualquier otra consideración" y advierten de que actuarán contra cualquier forma de discriminación.
Además, el Instituto de las Mujeres ha recibido varias quejas que apuntan a una "posible conducta discriminatoria" por parte de la cofradía. Estas denuncias ya han sido trasladadas tanto al Ayuntamiento de Sagunto como a la propia entidad religiosa.
Igualdad frente a tradición
La cofradía justifica su decisión en una tradición que se remonta a más de 500 años. Sin embargo, desde el Gobierno y distintos colectivos insisten en que la tradición no puede amparar prácticas discriminatorias.
El Instituto de las Mujeres recuerda que impedir la participación femenina "no responde a una tradición", sino que constituye una discriminación prohibida por la ley y contraria a los derechos fundamentales.
En la misma línea, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha advertido de que las cofradías no están al margen de la Constitución y que una celebración con reconocimiento público debe ser igualitaria.
Años de reivindicación
El colectivo Semana Santa Inclusiva lleva años denunciando esta situación. Desde 2021 se manifiestan cada Martes Santo a las puertas de la ermita de la Sangre, sede de la cofradía, para reclamar un cambio en los estatutos.
Uno de sus miembros, José Vicente Blasco, lamenta la oportunidad perdida: "Tenemos una sentencia que dice que esto es discriminar. Las normas discriminatorias son nulas". Además, reclama la intervención de las administraciones para poner fin a esta situación.
El malestar también se refleja en testimonios personales como el de Paz Cervera, de 23 años, que lleva desde niña reclamando poder participar. "Me daba rabia tener que escuchar que no podía ser capuchina por el simple hecho de ser mujer", explica. Y añade: "Sigo apoyando esto porque no quiero que ninguna niña tenga que escuchar lo mismo".
Desde la Generalitat Valenciana también han apelado a la inclusión. Su presidente ha defendido que "todos tenemos que trabajar en esa dirección", aunque ha reconocido el arraigo de las tradiciones.
