El consumo de suplementos de melatonina se ha disparado en los últimos años como solución rápida para el insomnio. Sin embargo, aunque pueda parecer una opción inofensiva, recurrir a esta hormona de forma habitual no siempre es la mejor estrategia y, en algunos casos, puede resultar contraproducente.
¿Qué es la melatonina?
Es una hormona que el propio cuerpo produce de manera natural para regular el ciclo sueño-vigilia. El cuerpo la produce cuando oscurece, pero depende de la exposición a la luz solar, los ritmos circadianos o el estado general del organismo.
¿Por qué tomar melatonina puede ser perjudicial?
Uno de los principales problemas de tomar melatonina de forma externa es que el organismo puede reducir su propia producción. Cuando el cuerpo detecta que ya hay suficiente hormona circulando, deja de fabricarla en la misma cantidad. Este mecanismo, que responde a una lógica de eficiencia biológica, puede generar dependencia a largo plazo: cuanto más se consume desde fuera, menos se produce internamente.
No todas las personas reaccionan igual a estos suplementos
La nutricionista advierte que no todas las personas reaccionan igual a estos suplementos. En algunos casos, su uso puede provocar efectos secundarios como somnolencia durante el día, apatía, irritabilidad o incluso alteraciones en el estado de ánimo. También puede influir en el metabolismo, especialmente si se utiliza de forma continuada sin supervisión.
El insomnio rara vez es el problema principal
Otro aspecto importante a tener en cuenta, según la especialista, es que el insomnio rara vez es el problema principal. En muchos casos, es solo el síntoma de un desequilibrio más profundo. Factores como la falta de exposición a la luz natural, el exceso de pantallas (especialmente por la noche), el estrés, una mala alimentación o la alteración de la microbiota intestinal pueden interferir en la producción natural de melatonina.
Por ejemplo, la luz azul de dispositivos electrónicos envía al cerebro la señal de que aún es de día, lo que inhibe la liberación de esta hormona.
Esto no significa que su uso esté completamente desaconsejado. En situaciones puntuales, como el jet lag o cambios bruscos de horario, puede ser útil. Sin embargo, su consumo debería ser ocasional y no convertirse en un hábito diario.
Consejos para segregar melatonina
Andrea Carucci aconseja mantener una buena higiene del sueño, exponerse a la luz natural, reducir el uso de pantallas por la noche y cuidar la alimentación; son estrategias mucho más eficaces y sostenibles a largo plazo.
Alimentos ricos en triptófano
Los alimentos ricos en triptófano —precursor de la melatonina—, como los pistachos, el chocolate, champiñones o el pavo, pueden ayudar a la producción natural de la hormona.

