La Unión Europea prepara nuevas medidas energéticas, el caso mascarillas sigue revelando detalles sobre la trama en Transportes y Hungría encara una nueva etapa política con propuestas controvertidas sobre los medios públicos. Así resume Carlos Alsina los principales asuntos del día.
Medidas de la Comisión Europea para reducir el impacto energético
Lo primero son las medidas que prepara la Comisión Europea y que la próxima semana va a presentar Úrsula von der Leyen a los estados miembros. El objetivo es reducir el gasto de combustibles fósiles y que ese ahorro se note de inmediato en los bolsillos de los europeos. Para ello va a pedir que se reduzca el precio del transporte público o se haga gratuito; cerrar los edificios públicos que sea posible; u obligar a las empresas que obliguen a sus trabajadores a teletrabajar al menos un día a la semana.
Luego hay otras como la extensión de ayudas a las familias vulnerables, a los sectores agrícola y al del transporte o para renovar calderas o ventanas en los hogares por otras más eficientes.
Afirma Bruselas en que no hay amenaza inmediata que haga temer por el suministro pero insiste en que es necesario avanzar hacia la independencia energética.
Carlos Cuerpo es uno de los diez ministros de Economía que ha firmado una declaración conjunta en la que pide evitar medidas proteccionistas como el acaparamiento de hidrocarburos, lo que agravaría más el problema. Los gobiernos de España, Reino Unido, Japón, Suecia y otros se comprometen a ayudar a otros países para garantizar la estabilidad mundial.
Son los países emergentes, además de los del Golfo, lo que más preocupan. Debemos prepararnos para tiempos difíciles si la guerra persiste ha insistido la directora del FMI Georgieva porque hay probabilidades de que se acabe desencadenando una nueva crisis de deuda por los mayores gastos que ya se hemos empezado a afrontar.
El caso mascarillas y el papel de Aldama en Transportes
Aldama entraba y salía del ministerio sin pedir permiso a nadie. Es lo que ha declarado un guardia civil que hacía las labores de vigilancia en el ministerio Transportes. Tan era así que el ex secretario general de Puertos del Estado Álvaro Sánchez le ha reconocido al tribunal que él pensaba que Aldama trabajaban en el Ministerio y que por eso le llegó a enviar la oferta de una segunda empresa que ofrecía mascarillas y que no era Soluciones de Gestión, que era para que la que trabajaba el comisionista. Ha contado que desde el ministerio nunca se les pidió que buscaran un proveedor sino que ya se presentaron diciendo que habían conseguido uno. Soluciones de Gestión.
Confirmó que Aldama iba por el ministerio como Pedro por su casa la ex presidenta de ADIF Pardo de Vera que también declaró y lo hizo pensando en su propia imputación en la Audiencia Nacional. Se presentó como una profunda institucionalista que llegó incluso a alertar a Ábalos de esa asidua presencia de Víctor de Aldama en la zona reservada al círculo más próximo al ministro en el ministerio.
Las primeras medidas de Magyar en Hungría
Magyar Peter sigue desgranando cuáles serán sus primeras medidas al frente del gobierno de Hungría. Una de ellas ha llamado la atención porque al tiempo que asegura que restablecerá la libertad de prensa ha explicado que en el caso de las cadenas públicas lo hará únicamente si dejan de hacer propaganda de Viktor Orbán.
El objetivo, dice, que es parecerse a la BBC con informaciones imparciales de todos los partidos y controlada desde el parlamento -del que su partido controla dos tercios-.
Lo ha anunciado el próximo primer ministro en una entrevista conjunta en la radio y la televisión pública húngara donde semanalmente se entrevistaba a Orbán, pero donde el propio Magyar llevaba más de año y medio sin aparecer. Una manera de hacer información, ha dicho ante el propio periodista que le entrevistaba, que le habría encantado a Goebbles y a los dirigentes de Corea del Norte. Ni que decir tiene que el entrevistador se ha sentido, como poco, incómodo.

