La primera de la mañana

Marta García Aller destaca una consecuencia inesperada de la guerra en Irán: "China hace su agosto con las renovables"

La periodista de Más de uno ha analizado la situación de las dos superpotencias mundiales con motivo del encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping en Pekín. Todo condicionado por la situación en el estrecho de Ormuz.

Marta García Aller

Madrid |

Marta García Aller

De todas las cosas que van a hablar estos días Xi Jinping y Donald Trump, dudo mucho que el americano quiera tratar cómo la guerra con Irán está siendo uno de los mejores promotores de energía limpia que ha tenido China. Trump espera que Xi presione a Irán para reabrir Ormuz, pero entre tanto China hace su agosto con las renovables.

O Trump no pensó en el impacto de la guerra de Irán en los precios del combustible y el suministro de energía antes del viaje, o no le importó. Ayer mismo dijo que no pensaba, que no pensaba, dijo, en la situación financiera de los estadounidenses. Y si no le importa lo que le pase a la economía de los estadounidenses imagínate a la nuestra.

Trump dice ahora que solo le importa que Irán no tenga armas nucleares. La inflación, la escasez de combustible, el riesgo de escasez de alimentos por la falta de fertilizantes, todo eso le da igual. Está en bucle con la amenaza nuclear. Como Florentino con la prensa y su suscripción al ABC. Y cuando alguien tan poderoso entra en bucle con algo es difícil que sepa gestionar bien todo lo demás. Y siempre hay muchas cosas pasando a la vez. Hay que anticipar muchos intereses y consecuencias. En eso consiste gobernar.

Y entre las consecuencias no deseadas de empezar una guerra en uno de los lugares más arriesgados del planeta, es curioso que esté produciéndose un impulso a las energías renovables que Trump tanto desprecia. Ante la escasez de combustible y la volatilidad del petróleo, muchos países buscan rápidamente en las solares y las eólicas un plan B. Y eso, claro, está acelerando las ventas chinas de vehículos eléctricos y paneles solares. Esto no hay cumbre del clima que lo hubiera previsto. Quién nos iba a decir que Trump se iba a convertir en el gran impulsor estratégico de las energías limpias frente a los combustibles fósiles. Y los chinos, claro, lo están aprovechando.

¿Moraleja?

Trump y Xi se reúnen en Pekín,

a ver si la guerra en Irán llega a su fin