Allison Burroughs, jueza del distrito de los Estados Unidos (Massachusetts, Boston) ha anunciado que extenderá una orden de carácter temporal que deja sin efecto el dictamen del gobierno de Donald Trump, el cual impedía a la Universidad de Harvard matricular estudiantes internacionales, según ha informado la Agencia EFE.
Esa resolución implicará que el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Estado no realicen cambios en el programa de visas estudiantiles del centro educativo de manera indefinida. "Quiero mantener el status quo", ha declarado en el canal de televisión 'CNN'.
Pese a que los pormenores aún se debaten en el tribunal, Burroughs ha instado a los letrados de la universidad y del Departamento de Justicia a que lleguen a un acuerdo para detener las modificaciones aprobadas en el programa de visas estudiantiles por el momento.
Asimismo, la magistrada ha mostrado su preocupación por el hecho de que muchos potenciales estudiantes de Harvard en el extranjero no han podido obtener sus visas en algunas embajadas estadounidenses desde la semana pasada.
Este anuncio se produce después de que la administración Trump diera un plazo de 30 días al centro educativo para que respondiese a la notificación del Departamento de Seguridad Nacional que prohibía la matriculación de estudiantes procedentes del extranjero. Y de que este acto fuese promocionado como una lucha por los derechos civiles de los estadounidenses, puesto que la universidad había sido tachada de progresista, racista y de tolerar actos antisemitas en el campus. Por su parte, Harvard ha denunciado la injusticia de la orden.

