Irán ha vuelto a atacar bases estadounidenses en Jordania como represalia a los bombardeos previos lanzados por Washington sobre el país persa, según informó la Guardia Revolucionaria en un comunicado. El ataque se dirigió contra Camp Titin, una base estadounidense del cuerpo de marines, con misiles balísticos pesados.
Irán reacciona así contra los bombardeos estadounidenses recibidos, el segundo ataque en menos de 48 horas después de un mes sin que trascendieran agresiones cruzadas.
Washington ha expresado que va a atacar "objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica", sin precisar cuáles, mientras que el cuerpo de élite ha asegurado que los bombardeos alcanzaron una casa residencial en Sirik, cerca del estrecho de Ormuz, dejando varios muertos, sin especificar cuántos, y al menos 50 heridos.
Las consecuencias del ataque sobre Jordania no han trascendido, pese a que la Guardia Revolucionaria aseguró haber destruido infraestructura. Los misiles lanzados desde Irán dos días antes fueron interceptados, según las fuerzas de seguridad estadounidenses y jordanas.
EE.UU. ha justificado su ataque para contrarrestar los "intentos de agresión" de Irán "contra el transporte marítimo comercial en el estrecho de Ormuz y contra los miembros del servicio militar estadounidense desplegados en la región".
La primera agresión, que tuvo lugar el pasado domingo, se dirigió contra la isla iraní de Larak, desde donde Teherán se preparaba para lanzar cohetes cargados con minas marinas al estrecho de Ormuz, según Washington, en un ataque en el que murieron dos personas.

