La crisis migratoria en Ceuta ha dejado este jueves uno de los momentos de mayor tensión cuando decenas de vecinos de la Comunidad Autónoma han asaltado la playa del Trampolín donde se encontraban los inmigrantes marroquíes con la intención de destruir algunas de las tiendas y construcciones temporales en las que se alojaban.
Los manifestantes han roto el cordón policial y han accedido a la zona donde se instalaban los migrantes rompiendo las tiendas de campaña y prendiéndoles fuego. Además, han tirado al mar gran parte des sus pertenencias.
Finalmente la Policía Nacional ha decidido intervenir para tratar de disuadir a grupos de manifestantes, varios agentes han disparado pelotas de goma para dispersar a los asistentes. Los inmigrantes se encontraban, mientras tanto, en el espigón de la playa y detrás de un cordón policial, para evitar que los manifestantes se acercaran a ellos.
Bloqueo a los camiones de Cruz Roja
Pocos minutos antes, varias personas con banderas de España y de Ceuta y han cortado el paso a diferentes vehículos que iban cargados de comida y agua para abastecer a los inmigrantes. También han frenado a las ambulancias, que se dirigían a la playa con el propósito de prestar sus servicios a los migrantes, al grito de "Cruz Roja es una mafia".

Los ciudadanos se han concentrado en la vía y han bloqueado el paso de los vehículos, mientras coreaban consignas como "fuera la Cruz Roja", "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende" y "no me voy a ir de Ceuta, no me van a echar". También han reclamado: "Que nos devuelvan nuestra vida, no podemos vivir así".
En un momento de la protesta, uno de los protestantes ha tomado la palabra para asegurar que la Policía está "de su parte", aunque ha pedido a los manifestantes que se levantasen para permitir a los agentes cumplir con su cometido y reanudar la circulación en la zona. La ciudadanía, sin embargo, se ha negado a abandonar la calzada y ha insistido en que no piensa ceder.
"No vamos a levantarnos", han respondido algunos de los concentrados, que han mantenido su posición frente al acceso hacia el Trampolín. Ante la situación, la Policía Nacional ha abierto un acceso justo a continuación de la subida a Miguel de Luque para permitir que los vehículos puedan continuar su marcha sin atravesar el punto en el que se encuentra concentrada la ciudadanía.

