El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hecho un llamamiento a la defensa de la democracia frente a las guerras, la desigualdad y la propagación de la desinformación: "Vemos ataques al sistema multilateral, un intento tras otro de impugnar las reglas del derecho internacional y una peligrosa normalización del uso de la fuerza; y dentro de nuestras sociedades crece la desigualdad y la desinformación".
Así lo ha manifestado en la apertura de la IV Reunión en Defensa de la Democracia que se celebra en Barcelona y que acoge a una veintena de dirigentes progresistas como el presidente de Brasil, Lula da Silva; México, Claudia Sheinbaum; Colombia, Gustavo Petro, Sudáfrica, Cyril Ramaphoosa, entre otros.
Sánchez ha advertido de que el riesgo al que se enfrentan las naciones es que la democracia se vacíe "por dentro mientras se ataca desde fuera" y cree que la respuesta no puede ser solo defensiva: "No basta con resistir, tenemos que proponer". Según el presidente del Gobierno, la democracia "no solo se defiende" sino que "se fortalece y perfecciona día a día".
Los tres objetivos de Sánchez en esta cumbre
Por ello ha marcado tres objetivos clave en esta Reunión en defensa de la democracia: renovar el sistema multilateral, sobre todo la ONU que debe reformarse "con urgencia" para "reflejar la realidad del mundo del siglo XXI", dando más representación a América Latina, África o Asia, e incluso, que sea dirigida "por una mujer".
El segundo objetivo versa sobre la tecnología y la gobernanza digital. Sánchez ha avisado de que la "tecnología no se gobierna sola" y ha hablado de la necesidad de poner reglas para no perjudicar a la sociedad. "No se puede permitir que los algoritmos premien el odio, la confrontación", ha denunciado, al tiempo que ha recordado que el Ejecutivo español está impulsando una agenda legislativa para exigir responsabilidad a las plataformas y sus directivos, entre otros.
Por último, el líder del Ejecutivo ha hablado sobre la importancia de combatir la desigualdad porque esta no es "compatible con democracias sanas y fuertes y, cuando las oportunidades no llegan a todos, la democracia pierde legitimidad". Así las cosas, ha cargado contra el extremismo, que "no abre la grieta, sino que ocupa el espacio" y por eso la clave está en apostar por una agencia de justicia social, igualdad de oportunidades y sociedades más inclusivas.

