crisis migratoria en ceuta

Marlaska apela a la calma en Ceuta y anuncia 35 millones para alargar los espigones de la frontera

El ministro del Interior condena los discursos de odio, agradece la colaboración del país vecino y detalla un ambicioso plan de infraestructuras para frenar las crisis migratorias en la ciudad autónoma.

Katia Sanz Amado

Madrid |

El ministro de Interior, Fernando Grande Marlasaka, durante una comparecencia ante la Comisión de Interior en el Congreso de los Diputados/
El ministro de Interior, Fernando Grande Marlasaka, durante una comparecencia ante la Comisión de Interior en el Congreso de los Diputados | Jesús Hellín / Europa Press

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comparecido este viernes ante la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados para hacer un llamamiento urgente al cese de la violencia en Ceuta. Tras los recientes episodios de tensión social, en los que algunos grupos de vecinos intentaron sabotear el reparto de alimentos y quemar asentamientos de migrantes, el titular del ministerio del Interior ha pedido recuperar la normalidad y ha condenado firmemente los discursos de odio promovidos por la derecha y la extrema derecha.

Según ha denunciado, estos sectores buscan estigmatizar a personas vulnerables utilizando términos como invasores y fomentando una inaceptable caza del inmigrante.

Frente a esta crispación, Marlaska ha querido poner en valor el comportamiento ejempla de la gran mayoría de los ciudadanos ceutíes, al tiempo que ha ofrecido una radiografía actual de la situación en la ciudad, donde todavía permanecen unos 5.000 migrantes, de los cuales 1.500 son menores de edad.

Inversión millonaria para el blindaje fronterizo

Para evitar que se repitan entradas masivas como la sufrida el pasado 30 de julio, el Gobierno ha diseñado un plan estructural extraordinario que contempla una inyección de 35,6 millones de euros, cofinanciados al noventa por ciento por fondos europeos a través del Instrumento de Apoyo Financiero a la Gestión de Fronteras y la Política de Visados. Esta partida se destinará principalmente al alargamiento de los espigones fronterizos de las zonas de El Tarajal y Benzú.

El proyecto de contención se completará con la instalación de un sistema permanente de boyas marítimas y la construcción de un nuevo Centro de Atención Temporal de Extranjeros con capacidad para albergar a ochocientas personas. A nivel tecnológico, el blindaje se reforzará con la adquisición de embarcaciones ligeras de intervención, dispositivos de actuación subacuática y un moderno sistema de vigilancia aérea mediante drones.

Además, el ministro ha adelantado que el Plan de Infraestructuras de Seguridad del Estado destinará más de 66 millones de euros hasta 2034 para levantar las nuevas sedes de la Jefatura Superior de Policía y la Comandancia de la Guardia Civil en la ciudad.

Refuerzo policial y colaboración con Marruecos

El dispositivo de seguridad en Ceuta ha requerido un esfuerzo extraordinario que mantiene desplegados a 1.600 agentes sobre el terreno. Según ha detallado Marlaska, los primeros refuerzos se activaron el pasado 8 de julio, justo después de conocerse la sentencia del Tribunal Supremo que impedía aplicar el mecanismo de rechazo en frontera a quienes accedían a nado.

Este contingente, compuesto inicialmente por efectivos marítimos y terrestres, se amplió drásticamente horas después del asalto masivo de finales de julio con el envío de trescientos policías nacionales y doscientos cincuenta guardias civiles adicionales, sumándose también el apoyo de las Fuerzas Armadas.

Durante su intervención, el ministro ha destacado el papel crucial y la estrecha colaboración de las autoridades marroquíes en la contención de esta crisis, que ha calificado como uno de los mayores desafíos migratorios recientes para España. Gracias a esta eficacia conjunta, la inmensa mayoría de las72.000 personas que lograron acceder a suelo español retornaron voluntariamente en apenas 24 horas.

Asimismo, ha revelado que, en lo que llevamos de año, Marruecos ha logrado interceptar más de 2.700 salidas irregulares por vía marítima hacia las costas españolas, un dato que, según el Gobierno, confirma el buen estado de las relaciones bilaterales.