Julio Martínez Martínez, empresario y amigo de José Luis Rodríguez Zapatero, ha recibido durante la mañana de este jueves la renuncia de su abogado, Bernardo del Rosal, quien se encontraba al frente de su defensa en el caso Plus Ultra.
El abogado ha renunciado a seguir representando al empresario por "diferencias irreconciliables" con su estrategia de defensa, por lo que Martínez se ha visto obligado a recurrir a un nuevo letrado.
Ante este contratiempo, el empresario ha decidido dejar su defensa en manos de María Dolores Márquez de Prado, experimentada abogada con una dilatada trayectoria que ha sido fiscal en la Audiencia Nacional durante más de 17 años, antes de dar el salto al Tribunal Supremo.
En 2013 asumió la defensa de la mujer de Luis Bárcenas
Alcanzó una gran repercusión mediática al asumir la defensa de Rosalía Iglesias, esposa del ex tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, en el macro de la investigación judicial sobre el presunto operativo parapolicial que pretendía espiar al extesorero y robarle información comprometedora sobre el partido y sus dirigentes para impedir que llegara a la justicia.
Ahora, Márquez de Prado deberá centrarse en la defensa de Julio Martínez, quien aparece en la causa como "lugarteniente" de la presunta trama y su "figura visible", y es denominado por directivos de Plus Ultra como el "lacayo" de Zapatero.
Julio Martínez es uno de los principales investigados en la causa judicial en la que está citado el expresidente Zapatero los días de 17 y 18 de junio.
Julito, el lacayo de Zapatero en el caso Plus Ultra
El caso Plus Ultra gira en torno a una presunta trama de tráfico de influencias ante autoridades nacionales e internacionales para conseguir decisiones en favor de terceros, especialmente en relación a la ayuda pública de 53 millones de euros que el Gobierno concedió a la aerolínea.
El juez José Luis Calama, que ha imputado a Zapatero como presunto líder de una red de tráfico de influencias, investiga si el expresidente habría recibido supuestos pagos a cambio de intermediar para que el Ejecutivo otorgara el mencionado rescate a Plus Ultra.
Estos pagos habrían sido efectuados por Martínez Martínez quien, según el magistrado, habría hecho llegar al exdirigente socialista más de 490.000 euros por su papel en el rescate enmascarados en trabajos ficticios.

