El precio de los carburantes sigue siendo una de las principales preocupaciones de los ciudadanos, que ven como cada vez resulta más caro repostar su vehículo. Y es que desde este jueves, el diésel y la gasolina han sufrido fuertes incrementos que ponen en aprietos a los conductores.
En concreto, el precio de la gasolina continúa subiendo y ya son once semanas al alza, lo que ha supuesto un nuevo máximo anual y el precio más alto desde el pasado diciembre de 2022.
Por su parte, el diésel ha retomado las escaladas incrementando su precio un 5%, dejando muy lejos las rebajas fiscales aprobadas la semana pasada, donde se establecía un descuento de hasta 20 céntimos en el impuesto sobre los hidrocarburos.
Sube el precio medio de los carburantes
El precio medio del litro de la gasolina ha escalado esta semana hasta los 1,866 euros, tras encarecerse un 2,88% con respecto a la semana pasada. De esta forma, el precio de la gasolina acumula una subida de casi un 30% desde finales de junio.
Respecto al diésel, el precio medio ha repuntado un 2,17% con respecto a la pasada semana, hasta situarse en los 1,834 euros, según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea. En su caso, sube un 28,9% desde la última semana de febrero.
Llenar el depósito cuesta más de 100 euros
Con los precios de esta semana, llenar un depósito medio de 55 litros de diésel tiene un coste de 100,87 euros, unos 23,3 euros más que hace un año, cuando ascendía a unos 77,55 euros.
Por su parte, para los vehículos de gasolina, llenar un depósito medio supone un desembolso actualmente de unos 102,63 euros, unos 21 euros más que hace un año, cuando se situaba en los 81,56 euros.
A pesar de la tendencia al alza de los últimos meses desde el estallido del conflicto en Irán, ambos carburantes se han mantenido siempre lejos de los máximos que registraron el verano de 2022, cuando la gasolina alcanzó en julio los 2,141 euros y el gasóleo los 2,1 euros.
Se esperan más subidas
A pesar de las acusadas subidas, las previsiones siguen siendo negativas. Las empresas seguirán incrementando el precio ante la incertidumbre del futuro a corto plazo, algo que repercutirá de manera directa en los conductores.
Además, la llegada del invierno es otro de los factores decisivos, puesto que una parte de la calefacción aún funciona con combustibles fósiles. "Todo depende de cómo se desenvuelva el panorama geopolítico. Si la inestabilidad sigue avanzando, podemos tener problemas graves, y no solo de precio, en algún momento incluso de suministro", apunta Víctor García Nebreda, secretario general de AEVECAR.
El precio en España, por debajo de la media
A pesar de los aumentos de esta semana, el precio de la gasolina sin plomo de 95 en España sigue siendo inferior a la media de la Unión Europea, que se sitúa en 2,063 euros por litro, y también por debajo del promedio de la eurozona, con 2,127 euros.
En cuanto al diésel, el precio en España también se mantiene por debajo del promedio europeo, que es de 2,158 euros, y menor al de la zona euro, donde el coste medio es de 2,191 euros por litro.

