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La advertencia de Gonzalo Bernardos a los futuros jubilados: "Las pensiones públicas no serán tan generosas como las actuales"

El economista propone una solución a los que se verán afectados por esta circunstancia: "No es fácil, pero si lo hicieron tus padres, tú también puedes".

Javier Matiacci

Madrid |

Una imagen de unos pensionistas y Gonzalo Bernardos
Una imagen de unos pensionistas y Gonzalo Bernardos | Europa Press

El economista Gonzalo Bernardos ha publicado una reflexión sobre uno de los temas que más preocupa a los jóvenes, la sostenibilidad del sistema de pensiones.

Su principal conclusión es que las pensiones públicas del futuro podrían no mantener el nivel de generosidad de las actuales y, por ello, recomienda comenzar a construir cuanto antes una fuente de ingresos complementaria para la jubilación.

Bernardos parte de la situación actual de España para poner sobre la mesa el problema. Según los datos que comparte, en 2024 nuestro país tenía las pensiones más generosas de la OCDE si se compara la prestación con el último sueldo percibido por el trabajador.

En concreto, señala que un empleado con un salario medio y una carrera laboral completa podía cobrar una vez jubilado el equivalente al 80,4% de su último salario. Una cifra que contrasta con el 42,1% de Alemania, el 52% del conjunto de la OCDE y el 54,5% de la Unión Europea.

"Las pensiones públicas del futuro no serán tan generosas"

"Las pensiones públicas del futuro no serán tan generosas como las actuales", advierte el economista. Bernardos señala dos factores que a su juicio justifican esa conclusión. Son el aumento de la esperanza de vida y la llegada a la jubilación de un elevado número de trabajadores pertenecientes a la generación del 'baby boom'.

"Para evitar que dicha merma de poder adquisitivo afecte a los jubilados del futuro, estos deben ser previsores y conseguir una fuente adicional de renta", explica.

La clave, según Bernardos, pasa por adquirir disciplina financiera y conseguir ahorrar una cantidad todos los meses. Reconoce que "no es fácil", pero apunta a dos vías básicas para conseguirlo: aumentar los ingresos, por ejemplo trabajando más horas, o reducir los gastos.

Empezar a ahorrar a los 30 y no a los 50

El economista plantea varias posibilidades para obtener esa fuente adicional de ingresos durante la jubilación. Entre ellas menciona el alquiler de una vivienda, los intereses obtenidos mediante un depósito o el dinero procedente del rescate de un plan de pensiones.

Precisamente sobre estos últimos pone el foco en la importancia de comenzar a ahorrar con suficiente antelación. Bernardos destaca el denominado "efecto bola de nieve". Si la gestión de las inversiones es acertada, sostiene, los rendimientos acumulados con el paso de los años pueden llegar a superar el propio dinero aportado.

Pero para aprovechar ese efecto el tiempo resulta determinante. "Solo si uno empieza a realizar aportaciones a los 30 años en lugar de a los 50", advierte.