Ecologistas en Acción y el Fondo para la Protección del Lobo Ibérico han instado a la Junta de Extremadura a que inicie los trámites para aprobar un plan de recuperación del lobo Ibérico en Extremadura, en conformidad a lo dispuesto en el artículo 59 de la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad.
Ambos colectivos consideran necesario que la Junta de Extremadura elabore con "carácter urgente y prioritario" un plan que permita recuperar esta especie, que está incluida en el Catálogo Regional de Especies Amenazada, catalogada en peligro de extinción en Extremadura por el Decreto 37/2001, por el que se regula el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Extremadura, "dada la situación de vulnerabilidad de la especie en España".
Según señalan ambos colectivos en una nota de prensa conjunta, la última manada en Extremadura constaba de nueve ejemplares y fue observada y seguida por los agentes del Medio Natural, desde 1985 hasta 1987, en la Sierra de San Pedro, en la provincia de Badajoz.
Lamentan que este grupo familiar, junto a otros ejemplares que habitaban en la parte cacereña de esa misma sierra, "fueron eliminados paulatinamente de forma ilegal mediante venenos o caza furtiva.
Sin embargo, y como pone de manifiesto el último Censo de Lobo 2019-2024 en España, en 2024 "se ha detectado por primera vez en décadas una manada reproductora en Extremadura", por lo que Ecologistas y el Fondo para la Protección del Lobo valoran que "el lobo ha vuelto a Extremadura", algo que, según señalan, "lejos de representar un problema, es una oportunidad y una excelente noticia que obliga a tomar medidas de protección".
Según destacan, "Extremadura dispone de excelentes hábitats para la especie y una abundante presencia de presas silvestres", entre las que apunta ciervos, corzos, jabalíes, por lo que consideran que la recuperación de la especie en la región "puede servir además para favorecer la presencia de lobos en el centro y sur de Portugal".
Así, señalan que el plan de recuperación del lobo en Extremadura que proponen estos colectivos "permitiría que el lobo estabilice su presencia en el territorio extremeño, ayudando además a conservar la especie en todo el territorio español y portugués", recuperando su "presencia histórica" en la región y "favoreciendo los corredores ecológicos con Portugal, donde el lobo es una especie protegida desde 1988", señalan.
Consideran ambos colectivos que este plan de recuperación del lobo ibérico en Extremadura debería incluir la mejora de los hábitats, pero también "medidas que contribuyan a una mejor convivencia entre el lobo y las personas del medio rural", como sensibilización y concienciación, y "políticas de prevención de daños a la ganadería basadas en el modelo científico", que pasan por incentivos para el empleo de pastores, medidas de prevención como cercados y perros mastines, así como una rápida indemnización de daños, según apunta.
Finalmente, las entidades conservacionistas consideran que la recuperación de la especie en Extremadura "contribuirá de manera directa a la prosperidad de la región", gracias a "la promoción turística en los entornos naturales del lobo y a la conservación del medio ambiente, los montes, los bosques y las dehesas", concluyen.
El Fondo Para la Protección del Lobo Ibérico y Ecologistas en Acción de Extremadura instan a la Junta a hacer efectiva su obligación como administración ambiental y elaborar este plan de recuperación, de conformidad con la normativa autonómica y estatal, así como la Directiva Hábitats que exige protección de las poblaciones de lobo al sur del río Duero.

