Unas 1.500 personas de 23 colectivos --entre colegios, asociaciones o instituciones-- participarán en el desfile de Las Lavanderas y el Febrero de Cáceres, que tendrá lugar el viernes 13 de febrero, desde el Parque de Gloria Fuertes hasta la Plaza Mayor. Al llegar se dará quema al 'pelele', en una de las fiestas más tradicionales y participativas de la ciudad, que sigue trabajando para conseguir la declaración de interés turístico regional.
En la comitiva no faltará el burrito, acompañado por un veterinario para garantizar su bienestar y, en torno a las 12,00 horas y tras la quema del 'pelele', que ya se está confeccionando por parte del Aula de la Tercera Edad de la Universidad Popular (UP), se repartirán unos 250 kilos de coquillos y se abrirán 75 botellas de licor sin alcohol.
Este será el colofón de una fiesta que incluye otras actividades en su programa con el objetivo de "mantener viva nuestra tradición, fomentar la participación ciudadana y reforzar la identidad cultural de Cáceres", según ha indicado la concejala de Participación Ciudadana, Jacobi Ceballos, en una rueda de prensa este martes para presentar todos los detalles de estos festejos en honor a las lavanderas, mujeres que se dedicaban a lavar la ropa en las fuentes de la ciudad y que cada temporada festejaban la despedida del duro invierno.
Para transmitir este legado se están llevando a cabo talleres de promoción y difusión de la fiesta en centros educativos y entidades sociales, donde se reparten algunas de las 2.000 pulseras, 1.000 cajas de lápices y 1.000 "lavanderitas coloreables", que se han creado para la ocasión.
Además, el 11 de febrero en el edificio Garaje 2.0, a las 12,30 horas, tendrá lugar el taller de elaboración de coquillos, que después se degustarán en la Plaza Mayor tras el desfile del 'pelele' oficial y de los 18 que están elaborando en los centros escolares y entidades sociales para acompañar al de la Universidad Popular.
El recorrido del desfile será amenizado por el grupo de folclore 'Trébol' y, en caso de lluvia, la quema se suspenderá y la lectura del manifiesto, que contará con intérprete de lengua de signos, y el reparto de dulces se realizará bajo la carpa que se instalará en la Plaza Mayor para el carnaval.
Los menores que participan en el desfile y las personas que así lo requieran llevarán una pulsera identificativa desde el comienzo del desfile hasta el fin de la actividad en la Plaza Mayor, para garantizar su seguridad. Se han encargado 3.000 unidades y se contará con la colaboración de bomberos del Sepei, Policía Local, Policía Nacional, Cruz Roja, DYA y ARA, para que todo transcurra sin incidentes.

