El proyecto ha consistido en establecer un protocolo de atención por parte de los farmacéuticos en una docena de síntomas considerados banales como acidez, diarrea, o dolores de cabeza o garganta. La iniciativa ha sido desarrollada después de hacer un seguimiento a casi 900 pacientes de la provincia de Valencia.
La iniciativa ha protocolizado los consejos y la actividad prescriptora que tradicionalmente realizan los boticarios. Una tarea que puede "ayudar a descongestionar las consultas de atención primaria", según ha explicado la presidenta autonómica de la Sociedad Española de Farmacia Familiar, Mª Teresa Climent. Por su parte el presidente del MICOF, Jaime Giner, ha señalado que no se trata de sustituir el papel de los médicos, sino de que estos profesionales puedan centrarse en atender los casos que realmente son necesarios. En este sentido ha añadido que en los casos de síntomas graves o persistentes en el tiempo, el paciente siempre es derivado a su centro de salud. La Conselleria de Sanidad ha amparado la realización de este estudio porque beneficia tanto a los pacientes como al funcionamiento de la sanidad pública.

