El tradicional Roscón de Reyes de Aldeas Infantiles SOS ha regresado esta mañana a la Puerta del Sol de Madrid para endulzar la víspera de la noche más mágica del año y, al mismo tiempo, lanzar un mensaje de concienciación social. En su 34ª edición, la organización ha repartido 7.500 raciones de este emblemático dulce gigante, elaboradas de forma altruista por Panaderías Orio, junto a chocolate caliente, entre las personas que transitaban por el centro de la capital.
Con esta acción, Aldeas Infantiles SOS ha querido poner el foco en la realidad de miles de niños y niñas que no pueden disfrutar de estas fechas en familia o lo hacen en situaciones de gran dificultad. En España, cerca de 52.000 menores crecen en el sistema de protección y más de 2,7 millones se encuentran en riesgo de pobreza y exclusión social, una realidad que se intensifica especialmente durante periodos festivos como la Navidad.
El gran Roscón, de alrededor de 1.000 kilos de peso, se ha convertido desde 1989 en una cita imprescindible de la Navidad madrileña. Incluso durante los años en los que la pandemia y las obras en la Puerta del Sol impidieron su celebración pública, Panaderías Orio continuó horneándolo y Aldeas Infantiles SOS lo repartió entre familias en situación de vulnerabilidad de la Comunidad de Madrid.
Esta acción se enmarca además en la campaña navideña “Enciende su luz”, con la que la organización busca visibilizar la situación de los más de dos millones de niños y niñas que viven en hogares con dificultades para cubrir necesidades básicas como la alimentación, la electricidad o la calefacción. Los fondos recaudados se destinarán a los programas de Prevención y Fortalecimiento Familiar de Aldeas Infantiles SOS, orientados a acompañar a familias en situación de vulnerabilidad y a crear entornos protectores y estables para sus hijos e hijas.

