La Policía Nacional ha detenido a tres miembros de una banda itinerante de carteristas por supuestamente robar bolsos, joyas, relojes y aparatos electrónicos valorados en 35.000 euros en Mallorca. La bautizada como operación Trionda se dio por finalizada el pasado martes con la interceptación de los sospechosos en el puerto de Palma, por donde pretendían abandonar la isla.
Escondidos en su vehículo llevaban diversos efectos sustraídos durante las últimas semanas en zonas turísticas de Mallorca, ha informado la Jefatura Superior de Policía de Baleares. El grupo estaba compuesto por tres hombres con un amplio historial por delitos contra el patrimonio. Solo teniendo en cuenta los hurtos suman 150 detenciones, buena parte de ellas en Catalunya.
El principal objetivo de este grupo de carteristas, caracterizado por su gran habilidad a la hora de cometer las sustracciones, eran los turistas extranjeros, especialmente aquellos con "rasgos asiáticos". Los seleccionaban previamente y después los abordaban cuando se dirigían al aparcamiento del aeropuerto de Palma a recoger sus vehículos.
Desde su llegada a Palma el pasado 29 de julio, solamente en el aeropuerto se les imputa la autoría de siete hurtos a turistas en la zona de recogida de vehículos de alquiler. Uno de ellos distraía a las victimas preguntándoles algo o fingiendo ayudarles con el equipaje mientras los otros sustraían los efectos.
UNA BANDA ITINERANTE
Los sospechosos no tenían un lugar fijo de actuación sino que eran itinerantes, es decir, se desplazaban por diversos lugares con especial afluencia turística con el objetivo de pasar inadvertidos y obtener elevados beneficios. Es por ello que empleaban empresas de paquetería para enviar los efectos sustraídos de Mallorca a la Península a medida que iban acumulando objetos de valor como bolsos de primeras marcas, joyas, relojes o aparatos electrónicos.
A lo largo de la investigación se han recuperado efectos valorados en más de 35.000 euros. Los agentes continúan buscando a sus legítimos propietarios con el objetivo de devolvérselos.
Los tres sospechosos, todos ellos de origen argelino, fueron detenidos como supuestos autores de delitos contra el patrimonio. La autoridad judicial les impuso una orden de alejamiento de las zonas donde cometían los hurtos. La Policía Nacional tiene constancia de que los tres ya han abandonado Mallorca.

