No va a ser sencillo ni rápido, advierte Isabel. Por eso el primer consejo es tener paciencia. Estamos agotados emocionalmente y, sobre todo los adultos, físicamente, y para recuperar las rutinas y la normalidad necesitaremos un tiempo. Mejor poco a poco. Lo más importante y lo que debemos hacer antes, recomienda Isabel, es retomar los horarios de sueño y descanso. Porque es la base de todo. También es importante volver a comer bien, pero sin que nos reconcoma la culpa por habernos excedido durante las navidades.
Para estos primeros momentos, la clave puede estar en no cargarnos de cosas que nos estresan. Partir de la base de que la rutina es buena. Con esa actitud todo será más fácil.
Volver a la vida "normal" no está exento de riesgos. Si nos da algún bajón es normal, dice la psicóloga, porque han sido días de mucha intensidad emocional, de ver a mucha gente que queremos pero igual está lejos. Por eso no estaría de más, cuenta, proponernos para este año ver más a la gente que queremos. Pero sin pantallas. A la cara.
