EL presidente del Principado Adrián Barbón admite que el departamento de Minas “no funcionó correctamente” en relación a Mina Cerredo. Lo hace en base al informe de inspección general de servicios. El jefe del ejecutivo autonómico descarga la responsabilidad exclusiva del accidente en Blue Solving e insiste en que su responsabilidad política era encargar este informe. Sobre el papel de las inspecciones, Barbón leyó el informe en el que se indica literalmente que fueron “razonables”. Eso sí, una de las recomendaciones que se acepta es evitar los llamados ‘chivatazos’, la costumbre de avisar de la inspección a las empresas. Barbón ha bautizado el accidente como “caso Blue Solving”, la concesionaria cuando se produjo el siniestro. Recordamos que si el Principado no hubiese otorgado el Proyecto de Investigación Complementaria, Blue Solving no hubiese tenido ninguna posibilidad legal de entrar en la mina.
En cuanto a responsabilidades políticas, tanto de él mismo como de los exconsejeros Enrique Fernández y Nieves Roqueñí como pide la oposición, Barbón enfatiza que su responsabilidad y compromiso de sangre era saber qué pasó, encontrar responsables y encargar el propio informe.
Barbón asume las 11 recomendaciones de inspección de servicios y confirma otras acciones como recuperar en dos meses el Servicio de Seguridad de Minas. En ese sentido, el informe sólo habla de “redimensionar esta área”. El presidente alega que el Servicio se eliminó a partir de 2019 ante la caída de la actividad minera de carbón y tras pasar todos los filtros técnicos para cerrar el servicio. El Gobierno también impedirá la concesión de más PIC hasta que se regule con claridad esta figura.

