Objetivo conseguido. Casademont Zaragoza acudía a la cita contra Maroussi en el Príncipe Felipe con un doble objetivo: ganar y hacerlo por 10 puntos o más para recuperar el basket-average y ambos retos cayeron del lado de la balanza rojilla, pese a vivir un encuentro plagado de dificultades. Victoria de los aragoneses por 80-68 ante un cuadro, el griego, que no se descompuso hasta mediado el último cuarto, momento aprovechado por los locales para abrir una brecha que resultó irremontable.
Bell-Haynes tomó las riendas en los momentos complicados con varios 2+1 que ponían en pie a la grada zaragozana. Eso sí, no fue el único. Inicio espectacular de Jilson Bango, que ya no volvería prácticamente a aparecer; completo choque del capitán Santi Yusta; y, además, MVP para Miguel González, inapelable en el tiro y destacado en ayudas defensivas y una labor oscura que elevó el nivel de intensidad local. Además, anotaría el triple que mataría el encuentro y daba el basket-average, pese a un último minuto final plagado de errores rojillos que hacían peligrar el pase matemático a cuartos.
Ahora, toca disputar una última jornada y también esperar al rival en esa ronda. Los maños se medirán el próximo miércoles a las 20.00 horas, y de nuevo en el Príncipe Felipe, a Tofas, a priori el rival más duro del grupo. En juego estará la primera plaza, teniendo en cuenta que los de Fisac ya vencieron por un imponente 83-97 en el choque de ida de esta fase de grupos.
Ser primero de grupo otorga el factor cancha en la siguiente eliminatoria, por lo que Fisac sabe de la importancia del mismo. Eso sí, no se quiso mojar sobre preferencias del próximo rival, asegurando que tanto Bilbao Basket como Cholet son dos grandes equipos que en su cancha, además, lo ponen especialmente complicado.