El georgiano, que conoce la liga española y habla perfectamente castellano porque lleva nueve años en España, tiene un carácter abierto y eso se nota con frases como: "Muy feliz y vamos al lío". En una entrevista concedida a los medios del Sevilla, destacó que está "encantado. Llegar, ir de viaje y ver al equipo cómo compitió... Ya me conecté mucho con ellos. Es un ambiente súper saludable, que es lo más importante en un vestuario. Muchas veces, ese ambiente cambia los partidos y los campeonatos".
Ya sabe lo que quiere de él su entrenador. "Con el míster hablé hace poco. Me explicó todo y le conozco por el tiempo que él estuvo en el Alavés. Me han transmitido la manera de jugar que quieren. Estoy con mucha hambre, hay mucho trabajo y lo que me espera es muy bonito, con sacrificio", declaró.
Le ha faltado tiempo para hablar del sentimiento sevillista, de la idiosincrasia que va notando en el club y en su nueva afición. Afirmó que "el Sevilla se conecta mucho conmigo mismo. Tiene una historia muy grande. He hablado con grandes capitanes como Iborra o Coke. Me han transmitido los valores del club. Para mí, estar en un club tan grande y con tantos títulos es un sueño. Eso sale de corazón y ayer, volviendo a casa, escuché muchas veces el himno. Lo escuchas y te entra en la piel. Estoy muy feliz y muy agradecido por el esfuerzo que hicieron todos. Yo también estaba dispuesto a hacer todo el esfuerzo para venir aquí". En sus primeras horas como sevillista, sintió algo especial "al ver el estadio. Entré y fue como cuando eliges casa y ves que no te gusta. Pero hay casas que entras y dices que esta es en la que me tengo que quedar. Fue una sensación de piel de gallina. Sentí que era el sitio correcto. Me encanta el himno y cuando lo escuche en el estadio quizá me salgan lágrimas. No soy sevillano, pero te entra en el corazón".
En referencia a su forma de jugar, subrayó que es "un jugador que intenta ayudar a sus compañeros para que ellos me ayuden a mí. Me gusta llegar, me gusta defender, el trato de balón y estar conectado y comunicarme con los compañeros. En el 8 me siento muy bien porque puedo bajar a recibir, conectar con el delantero y con los laterales. Puedo poner balones largos, ir a la presión o llegar. Me gusta mucho llegar porque cuando conozco bien a los de arriba, me dan esos segundos para entrar desde la segunda línea. Soy un 6 o un 8, más bien un 8".
Giorgi Kochorashvili, que llegó procedente del Sporting de Portugal a cambio de 4,5 millones de euros, está muy contento con el "seis de seis" que ha hecho su equipo. "Está muy bien. El vestuario está mostrando esa garra y esa actitud para defender el escudo. Lo están haciendo muy bien. Es un grupo que va a dar mucho y esos seis puntos son un empuje para recibir al Atlético de Madrid. Vamos a intentar ponerles las cosas difíciles con nuestro esfuerzo", aseguró el nuevo centrocampista del Sevilla Fútbol Club.

