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Un gol de Onyewu en el tiempo de añadido evita la derrota en Ipurúa

1 - 1: El Málaga encarrila la Copa

Un gol de Onyewu en el último suspiro evitó la derrota del Málaga en la ida de los octavos de final de la Copa del Rey ante el Éibar. El barro y la presión de los guipuzcoanos en un campo de dimensiones reducidas, dificultaron en exceso el juego de los malaguistas que se emplearon con menos intensidad de lo habitual.

ondacero.es | Málaga
| 18/12/2012

El partido en Ipurúa nos recordó estampas practicamente olvidadas por los aficionados más veteranos y no conocidad por los más jóvenes. La llevia, el barro y los numerosos boquetes en el terreno de juego nos hacían recordar aquellos campos de Tercera o Segunda B en los que el Málaga tenía que hacer camino para llegar a su actual situación deportiva.Estaba claro que el Éibar, equipo del grupo II de Segunda, plantearía un partido físico que se complicó aún más como consecuencia de las inclemencias.

La alineación planteada por Pellegrini dio paso a jugadores poco habituales en Liga y Champions y poco o nada demostraron éstos a su paso por Ipurúa. Marcado por las dificultades ya reseñadas, las opciones de hacer buen fútbol eran nulas pero ni a balón parado pudo el Málaga generar ocasiones de peligro hasta los últimos instantes de partido. Para entonces, y después de un encuentro anodino, el Éibar ya se encontraba por delante en el marcador al rematar Añibarro una falta sacada por Bingen. La falta de intensidad y concentración de la zaga propició el tanto ante la desesperación de un vendido Kameni que sólo pudo sacar el balón de su portería.

Entonces, con quince minutos por delante, el Málaga se atrevió a dar un tímido paso al frente y con acciones a balón parado crear sus contadas ocasiones. La primera la culminó en el minuto 84 Sergio Sánchez con una vaselina al travesaño al recoger en la frontal del área un despeje de puños del portero Altamira. Era el presagio de lo que estaba por venir. Otra falta colgada desde la línea de medios por Buonanotte en los últimos segundos del tiempo de añadido la cabeceó en la frontal el hasta entonces desacertado Onyewu quien, con la inestimable colaboración del portero en su desacertada salida, alojó el balón en la red.

El norteamericano logra su segundo gol en Copa del Rey ya que en el primer partido contra el Cacereño de la eliminatoria de dieciseisavos, también firmó uno de los cuatro tantos conseguidos por su equipo en el Príncipe Felipe de la capital extremeña.