MARE MUSICUM

La premiada 'EGERIA' investiga y reinventa la música medieval con los himnos de San Isidro

La formación musical toma su nombre de la mujer que escribió el considerado primer libro de viajes de la historia

Onda Cero Almería

Roquetas de mar |

Sanctum Virum Isidorum

Nacido en el Mayrit almohade hacia el año 1082 en el seno de una humilde familia de campesinos, Ysidorus Agrícola es uno de los primeros santos laicos elevados a los altares. Labrador, zahorí y pocero, amante de los animales y bienhechor de los pobres, es un personaje sincrético que representa modelos de santidad cristiana e islámica, promulgando el trabajo de la tierra, lejos de las virtudes esperadas de los santos medievales. San Isidro gozó de una ferviente devoción popular desde el momento de su muerte, y su culto traspasaría en los primeros siglos las fronteras de la región madrileña para extenderse por el continente europeo.

Muchos detalles de la vida del santo los conocemos gracias al denominado Códice de San Isidro, un códice escrito para postular ante la iglesia el reconocimiento de la santidad ya reconocida por el pueblo. Se trata de un pequeño libro de 56 páginas o 28 folios, de caligrafía gótica, datado en el último tercio del siglo XIII, sin título y resguardado actualmente en la catedral de la Almudena. Se ha popularizado con el nombre de Códice de Juan Diácono ya que, en uno de los milagros que relata, encontramos una suerte de firma que dice: «En la presente cédula se narra con lenguaje sencillo lo que oímos (al clérigo) de su propia boca, yo, Juan, humilde diácono, y otros muchos otros». Sin embargo, lo cierto es que desconocemos la verdadera autoría del volumen, pues, en su confección, distinguimos tres secciones compiladas en momentos diferentes, incluso con décadas de diferencia, y donde se perciben al menos dos manos de dos copistas distintos.

Sea el diácono Juan un personaje real, un seudónimo o una falsa atribución, lo cierto es que su autoría excluiría en todo caso la de los himnos que este manuscrito recoge y que son, precisamente, los que articulan el discurso del concierto. Y es que, en el manuscrito, encontraremos seis piezas monódicas, escritas en notación aquitana, que pudieron ser los himnos que se cantaron en el traslado del cuerpo de San Isidro desde el sepulcro hasta el templo en el año 1213, por lo que son, en todo caso, anteriores a la confección del manuscrito. El tipo de notación que aquí se emplea ofrece escasa información al cantor, ya que se reduce a la representación de las alturas o notas que componen la melodía en forma de puntos sobre el texto, sin aportar ninguna pista en cuanto al ritmo, expresión o, incluso, instrumentación. Teniendo esto en cuenta, y basándose ya no solo en el sentido textual de los himnos, sino en otros tratados contemporáneos al manuscrito de interpretación del repertorio monódico, se ha querido reconstruir cada uno de ellos con la intención de extraer al máximo su sentido literario y espiritual, dándole a cada himno una entidad propia.

Con el objetivo de ilustrar la naturaleza madrileña del personaje central del programa, se ha elegido el Códice de Madrid como segundo manuscrito para conformar el repertorio del concierto. No obstante,es un guiño que hace desde la contemporaneidad, pues es bien sabido que el origen de este códice, así como todo dato sobre su confección, es desconocido. Se estima que pudo ser copiado en la segunda mitad del siglo XIII, aunque este «libro pequennuelo de canto de órgano» (tal y como aparece nombrado en su primer registro) no fue citado en un inventario de la catedral de Toledo hasta el siglo XVII. El volumen fue probablemente adquirido en la almoneda del cantor Martín Gómez de Herrera, y después, tras el decreto de incautación de 1869, pasó a los fondos de la Biblioteca Nacional de España, donde se le otorgaría el nombre con el que hoy le conocemos. El contenido musical del Códice de Madrid es esencialmente polifónico (a excepción de una pieza, de la que solo recoge la voz del duplum, pero que aparece completa en otras fuentes) y guarda una estrecha relación con los repertorios de la Escuela de Nôtre Dame, muy especialmente con los del Códice de las Huelgas, lo que sustenta la teoría del origen peninsular del manuscrito.

EGERIA

EGERIA no es solo un conjunto musical; es una experiencia que trasciende el tiempo. Fundado por las visionarias Lucía Martín-Maestro Verbo y Fabiana Sans Arcílagos, este proyecto nació con una misión clara: reinventar la música medieval y llevarla a una nueva dimensión. Con una propuesta fresca, vibrante y accesible, EGERIA no solo educa y conecta, sino que también rescata y celebra la riqueza de nuestro legado cultural, transformándolo en una experiencia viva que emociona a públicos de todas las edades.

Desde su creación, EGERIA ha conquistado los escenarios más prestigiosos de España, ofreciendo más de cien conciertos en festivales de renombre como FeMÁS, SMADE, el Festival Internacional de Santander, el Festival Internacional de Granada y la Semana de Música Religiosa de Cuenca, consolidándose como un referente en el panorama musical nacional y cautivando a audiencias de todo tipo.

El reconocimiento no se ha hecho esperar. EGERIA ha sido galardonado con el Premio GEMA de la prensa al Mejor Ensemble y el prestigioso Sello FestClásica 2024. Su primer disco, Imperatrix Agatha: Monodías y polifonías del Tropario de Catania, un trabajo pionero que rescata un repertorio prácticamente inédito, ha sido aclamado con el Premio MIN al Mejor Álbum de Clásica 2024 y el Premio GEMA del Público al Mejor Disco 2024. Este proyecto, estrenado en la Quincena Musical de San Sebastián, es un testimonio de su compromiso con la innovación y la excelencia artística.

En 2023, EGERIA fue esponsorizado por Ibermúsicas para llevar su música México, con una gira de conciertos y clases magistrales en la UNAM y en el Conservatorio Nacional, consolidando así su proyección internacional más allá de las fronteras europeas. Además, su trayectoria ha sido reconocida con el premio al Mejor Grupo de Música Medieval por la Asociación de Grupos Españoles de Música Antigua (GEMA), un galardón que refuerza su liderazgo en este ámbito.

Pero su labor va más allá de los escenarios. EGERIA se ha embarcado en una misión de rescate del patrimonio musical hispánico, como lo demuestra su reciente grabación de los seis Himnos de San Isidro, contenidos en el Códice de Juan Diácono. Este trabajo no solo recupera un tesoro único del repertorio medieval español, sino que también reafirma su compromiso con la difusión de un legado musical de incalculable valor histórico y artístico.