Haaland

EL fútbol con o sin Mino Raiola

El pasado uno de abril los focos del mundo del fútbol viajaron de Madrid a Barcelona y de allí a Londres, pasando por aeropuertos, oficinas y estadios. El nombre propio era Haaland, el delantero de moda en Europa, pero el verdadero protagonista fue Mino Raiola, su agente, emprendido en una romería comercial para subastar al futbolista noruego al mejor pagador, o al menos a subir su precio. Al mismo tiempo, en un lujoso despacho de Manchester, Kevin De Bruyne firmaba un nuevo contrato que lo convertía en el futbolista mejor pagado de la Premier League; y lo hacía sin representante.

Miguel Venegas

Madrid | 13.04.2021 12:24

Haaland en la concentración con Noruega
Haaland en la concentración con Noruega | EFE

Raiola vende mercado

No hubo secretismo porque las cámaras formaban parte del show. Mino Raiola asomaba el jueves santo por la terminal del Prat junto al padre de Erling Haaland. Las crónicas estaban hechas y sólo faltaba dibujar los detalles; 30 millones netos de salario para el jugador, 20 de prima de traspaso para el padre y otros 20 para el propio Raiola; el resto, unos 150, habría que mandarlos a Dortmund, al club que ostenta los derechos de la joya escandinava. El agente estrella se lo dijo a quien preguntó y todos nos enteramos. Primero Barcelona, después Madrid, y de allí a Londres para hablar con Manchester City, United, Liverpool y Chelsea. El Dortmund esperaba en Alemania con una posición cerrada, la de no vender a su jugador, paguen lo que paguen. Pero a estos últimos no se les escuchaba, porque el mercado de Haaland y de Raiola estaba subiendo como las acciones de una nueva startup.

El dinero sin representante

Lo que pide Haaland –o Raiola- es a lo que aspira. Siete millones más por temporada que el futbolista mejor pagado de Inglaterra, el belga Kevin De Bruyne. El centrocampista del City ha renovado esta pasada semana con su club y se ha convertido en el más rico del Olimpo; y lo ha hecho sin representante, contratando a dos expertos en big data y a un equipo de abogados, nada más. Tanto club como futbolista han terminado satisfechos y la prima para del representante se ha quedado en las arcas de Manchester. Tan satisfechos que su compañero Sterling ha iniciado el mismo camino para su renovación. La Premier League se gastó en el último año 270 millones en pagar a representantes y algunos empiezan a pensar que no les rentan las comisiones.

Agentes del mundo

Quizás el caso De Bruyne abra tendencia en un mercado pospandemia y a la baja, donde más vale renovar que mover. Pero los agentes siguen siendo imprescindibles para los trasvases de talento entre clubes. Raiola lo sabe bien; ya en 2015 aseguró que si él hubiera representado a Messi éste habría cambiado de equipo al menos cuatro veces –que pregunten a Ibrahimovic o Pogba-. Y a menudo son los agentes los que ponen en común las necesidades de los equipos y los talentos menos seguidos.

La última palabra la tendrá Haaland, por supuesto. Ya no es un aspirante a estrella que debe dejarse guiar por el poder de los agentes. Pero el trabajo de Mino Raiola, o al menos su estilo, pasa por convertir el futuro traspaso del futbolista en el mayor negocio jamás imaginado.