SUPERCOPA DE EUROPA | FC BARCELONA 5 - 4 SEVILLA FC

Pedro se convierte en el héroe del Barça en Tiflis

Partido épico el vivido en Tiflis. El FC Barcelona se llevó la Supercopa de Europa en la prórroga gracias a un gol de Pedro en el minuto 115. El canario, que estaba más fuera que dentro del equipo de Luis Enrique, se convirtió en el héroe y pudo dejar su último servicio como jugador del Barcelona. A los culés sólo les quedan dos títulos para conseguir el ansiado sextete.

ondacero.es

Madrid | 11.08.2015 23:22

La temporada futbolística daba comienzo con el primer trofeo importante: la Supercopa de Europa. El FC Barcelona y el Sevilla se medían en Tiflis como campeón de la Champions League y de la Europa League respectivamente.

Ambos conjuntos presentaban numerosas bajas y pusieron onces que no eran los habituales. Sin embargo, una vez el balón echó a rodar, los problemas se olvidaron pronto.

Primera falta, primer gol

Nada más comenzar el partido se produjo la primera acción polémica. El Sevilla reclamaba tarjeta para Mascherano por una entrada hecha sobre José Antonio Reyes, a la vez que Ter Stegen se llevaba las manos al tobillo por un choque con Iborra.

De esa falta nació el primer gol del partido. Banega se perfiló, la pegó con rosca y la portería se coló en la portería de Ter Stegen. No le duró mucho la alegría al Sevilla, ya que a la jugada siguiente se produjo otra falta idéntica a la que se produjo cuando llegó el gol de Ever.

Y apareció Messi

La cogió el ‘10’, la cogió Messi, el que siempre aparece en las grandes citas, la colocó con mimo y la pegó con mayor delicadeza para ponerla en la misma escuadra de Beto. Nada pudo hacer el meta, que vio cómo Messi lo había vuelto a hacer.

No se quedó ahí. En otra falta frontal, Messi cogió el balón, lo volvió a colocar y la volvió a pegar, esta vez más fuerte. El balón acabó en el mismo sitio: la red del Sevilla. La ajustó tanto el argentino que pegó en el palo y se coló en la portería, era el 2-1 en el marcador. La cosa se complicaba para los andaluces.

Con la locura inicial, con tres goles en quince minutos, el partido se estabilizó ligeramente, pero manteniendo un gran ritmo de juego. La diferencia entre los dos equipos en la primera parte se puede resumir en cinco letras: Messi. El argentino hacía y deshacía a su antojo, llevando peligro en cada balón que tocaba.

Rafinha puso el 3 - 1

Cuando el descanso llamaba a la puerta, el Barça lanzó una contra de libro dirigida por Luis Suárez que culminó Rafinha en el tercer gol blaugrana. Suárez esperó la llegada de un compañero y trazó un pase milimétrico entre las piernas de Krohn-Dehli que aprovechó el titular en sustitución de Neymar, Rafinha.

Ya en la segunda parte, el partido siguió la misma tónica, gran domino azulgrana y alguna ráfaga del conjunto de Unai Emery. Esto se plasmó en el minuto 51 de encuentro, cuando Luis Suárez aprovechó un boquete en la defensa del Sevilla para hacer el cuarto.

Reyes dio el primer paso para la remontada

El partido parecía finiquitado, el Sevilla parecía entregado, pero José Antonio Reyes puso emoción al partido con el 4-2. A partir de ahí, el partido se relajó un poco, ambos entrenadores aprovecharon para hacer los cambios.

Reyes se marchó del campo para dar paso a Konoplyanka, Iniesta se fue ovacionado del campo para dar entrada a Sergi Roberto. Un penalti inocente de Mathieu lo convirtió Gameiro y puso el 4-3 en el marcador, el Sevilla estaba a un solo gol de obrar el milagro.

Entró Immobile en el Sevilla y fue un revulsivo total para los suyos. Una internada suya por banda hizo que llegase el gol del empate, algo que parecía totalmente imposible tras el gol de Suárez.

Konoplyanka, el héroe del Sevilla

Konplyanka puso el empate a cuatro con diez minutos por jugarse y con el Sevilla totalmente lanzado en ataque. El Barça reaccionó después de estar dormido durante buena parte de la segunda mitad, pero el partido acabó con empate a cuatro y se fueron a la prórroga.

Ya en la primera parte de la prórroga, Piqué se quejó de un codazo que le dieron en la cara, diciendo al cuarto árbitro que “hay seis árbitros sobre en el campo” y ninguno lo había visto. La primera parte se acabó con un tiro de Mariano que detuvo Ter Stegen.

Los jugadores se mostraban exhaustos, todos llegaban con lo justo, era el momento de los valientes. Lo intentó Messi con una chilena que se fue fuera por bastante, habría sido el colofón para un gran partido del argentino.

Pedro, de desterrado a héroe

En otra falta se decidió el partido. La pegó Messi en la frontal del área, el rechace le llega a Messi que la pega y la para Beto, el rechace lo cogió Pedro y la reventó en la portería de Beto. El que parecía desterrado del Barcelona se convirtió en héroe de los suyos.

El Sevilla lo intentó, Coke tuvo un cabezazo que se fue rozando el travesaño ante el lamento de todos los sevillistas. El partido se acabó ahí, con nueve goles en el marcador, en lo que fue la fiesta máxima del fútbol español, dejando una de las mejores finales de Supercopa de Europa de la historia.