POR FIN

En Por fin, con Isbel Lobo, Lucía Martín, madre ceutí desesperada: “Si esto no cambia, hemos llegado a pensar incluso en irnos de Ceuta”

Más de veinte días después de la entrada masiva de migrantes, Lucía Martín asegura que la situación en Ceuta no solo no ha mejorado, sino que ha aumentado la tensión en las calles. Esta madre de tres hijos reconoce que la incertidumbre afecta ya a la vida cotidiana de su familia, a la vuelta al colegio y a su negocio. Hasta el punto de que, por primera vez, han comenzado a plantearse abandonar una ciudad que su familia ha elegido durante generaciones

ondacero.es

Madrid |

Lucía Martín regresó a Ceuta el pasado lunes después. Su esperanza era encontrarse una ciudad más encaminada hacia una solución, pero la realidad, asegura, ha sido otra: “La sensación que tengo creo que es ahora incluso peor que la de antes”. Sus tres hijos apenas han podido realizar actividades fuera de casa y las alternativas de ocio continúan condicionadas por la situación en las calles.

La madre ceutí describe además un ambiente marcado por la tensión y los enfrentamientos. Según relata, nada más regresar su marido presenció un altercado entre un ciudadano y un migrante en un supermercado, una situación que, sostiene, se repite estos días. “Hay muchísima tensión porque realmente no ha cambiado nada, absolutamente nada”, afirma Lucía, que considera que la falta de recursos e infraestructuras de una ciudad pequeña como Ceuta dificulta encontrar una solución que permita atender a todos sin afectar a la población local.

La incertidumbre se traslada también al comienzo del curso escolar. Aunque está previsto que las clases comiencen con normalidad el 8 de septiembre, Lucía asegura que muchos padres están dispuestos a no llevar a sus hijos hasta que consideren garantizada su seguridad. “Como madre no tengo la seguridad” de que sus hijos puedan volver a las aulas con normalidad, explica, especialmente porque uno de ellos comienza este año el colegio por primera vez. En los grupos de padres de los tres centros a los que acuden sus hijos, asegura que existe una preocupación generalizada.

“Esto peligra totalmente nuestra integridad familiar y económica”

A esta situación se suma el impacto económico sobre su familia. Lucía es autónoma y regenta un restaurante cuya facturación ha caído muy por debajo de lo esperado, una situación que, advierte, pone en riesgo su estabilidad familiar. Por eso, la posibilidad de marcharse de Ceuta ha dejado de ser una hipótesis lejana: “Hemos hecho ya incluso el pensamiento de en algún momento poder llegar a irnos”. Una decisión especialmente dolorosa para ella porque, como explica entre lágrimas, Ceuta ha sido una elección de su familia durante generaciones y fue también el lugar que ella escogió para formar su propia familia.