QUÉ SABEMOS DE... LOS BUSCADORES DE ORO

Buscadores de oro: generaciones de trabajadores en las orillas de los ríos

En 'Más de uno' conocemos el trabajo de los buscadores de oro, generaciones de hombres que, de padres a hijos, han trabajado para extraer pedacitos de oro en diversos entornos.

ondacero.es

Madrid | 04.10.2023 13:47

El padre de nuestro invitado en Oviedo, Carlos Sanfiz y la batea con la que antes se buscaba el oro. A la derecha un bateador de oro en la actualidad, en su faceta más deportiva

La búsqueda de oro en España se remonta a muchos siglos atrás. Los romanos buscaron y encontraron oro en la Península, pero no hace falta echar tanto la vista atrás. En 1950 el diario ABC dedicaba un reportaje a los buscadores de oro en Granada, unos hombres que, de generación en generación, heredaron la esperanza de extraer una cantidad de oro suficiente que les liberase, de golpe, de su humilde existencia.

¿Dónde se puede encontrar oro?

Luis García Pulido, científico titular en la Escuela de Estudios Árabes del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y especialista en ‘sistemas hidráulicos medievales y antiguos’, explica en 'Más de uno' que el oro puede aparecer en la superficie de la tierra de dos formas: como un yacimiento primario, donde se ven las vetas de oro en los filones de cuarzo u otras rocas, o los yacimientos secundarios, que son los mayoritarios.

Una vez que se erosionaron los yacimientos primarios y se desmontaron los filones, el oro fue depositándose en los aluviones del pie del monte. Así, por su peso específico, "hay lugares donde se produce una reconcentración de oro. Son yacimientos aluviales secundarios que se suelen encontrar en las faldas de las montañas". Así, en una tercera fase, se vuelve a depositar oro en los cauces de los ríos y meandros.

¿Cómo se extrae el oro?

A la hora de extraer el oro de los ríos, las técnicas utilizadas actualmente son parecidas a las ancestrales. En algunos yacimientos se han encontrado bateas hechas con madera de castaño similares a las actuales. En definitiva, se trata en coger un concentrado orífero -tierras depositadas en un meandro de un río, por ejemplo- y lavarlo, haciendo que los materiales más pesados, como el oro, queden en el fondo y los más ligeros se escapen con el agua.

"La técnica de bateo no ha cambiado mucho a lo largo del tiempo" dice el científico, aunque reconoce que las herramientas actuales son más precisas.

La "fiebre del oro" de la familia Sanfiz

En Asturias, en el concejo de Tineo, existe una población con nombre propio en asunto áureos: Navelgas. Su fama llegó ser tan grande que la zona pronto se ganó el calificativo de "el Valle de Oro". Aquí buscaron pepitas los antiguos celtas y los romanos, y en la década de los 50 del siglo pasado una empresa minera trató de explotar las minas antiguas, aunque desafortunadamente sin mucho éxito.

Enrique Sanfiz, fue uno de los hombres que más trabajó por encontrar oro en la zona y fue el primero de una estirpe familiar que conserva el arte del bateo en el río. Charlamos con Carlos Sanfiz hijo, quien recuerda cómo de pequeño veía agachado a su padre en el río bateando y revolver minerales en una batea. Carlos también ha inculcado esa "fiebre por el oro" a su sobrino, Hugo Sanfiz.

Con el paso de los años, "ya no es tan fácil encontrar el oro de forma superficial", matiza Carlos, quien advierte que el oro amarillo no es fácil confundirlo con la mica u otros materiales ligeros.

El esfuerzo físico de sacar oro, "lo compensa el oro que se saca", dice Carlos, que es capaz de estar ocho horas buscando. Para su sobrino, Hugo, "una vez que empiezas a ver algún punto de oro, los dolores desaparecen".

En Navelgas, pueblo atravesado por un río con oro, hay algunas zonas de fácil acceso que están muy hurgadas y buscadas. Allí, superficialmente cuesta mucho encontrarlo. Por eso, ellos se van a una zona de más complicado acceso.