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Rubén Amón indulta a Luis Garicano: "Rivera está deseando que se marche al destierro de Estrasburgo"

Tiene gracia que el pañuelo que se estila en los toros para indultar las reses excepcionales sea del mismo color que Ciudadanos: naranja, así es que vamos a asomarlo para indultar a Luis Garicano, localizado ya inequívocamente como la expresión de la disidencia.

Rubén Amón
  Madrid | 05/07/2019

Ya lo dijo Albert Rivera después de una semana de retirada espiritual: a quien no le gusta este partido, que funde otro. Se refería a la fuga de Toni Roldán, pero también a los jerarcas de Ciudadanos que decidieron solidarizarse con el diputado saliente.

Igea, por ejemplo, y por ejemplo Garicano, cuyas críticas al gran timonel provienen tanto de no comprender las líneas roja con el PSOE y como de discutir la condescendencia con la ultraderecha. Y no parece un capricho el de Garicano. Una reciente encuesta de El Mundo sostenía que los votantes de Ciudadanos piensan como el gurú económico del partido naranja.

Lo fichó Rivera hace cuatro años por la reputación académica y la proyección mediática. Un economista galáctico y no apocalíptico, será por esdrújulas, cuya afinidad al liberalismo progresista sirvió de doctrina para dejar atrás la socialdemocracia fundacional de CS.

Estaba claro que Garicano, formado en los jesuitas, políglota, cosmopolita, profesor en la London School of Economics, fraile antes que cocinero, iba a sobresalir, aunque puede que al patriarca Rivera no le haya gustado el momento. Porque viene a cuestionarse la lucidez del líder. Y porque el partido sufre una crisis existencial.

Garicano es partidario de colaborar en la investidura de Sánchez a cambio de condiciones muy exigentes -Cataluña, economía- que servirían de argumento para evitar un pacto con los populistas y los soberanistas. Sería una contribución al patriotismo más valiosa que la bandera de Colón, pero no estamos en la era de la flexibilidad, sino en la del dogma. Por eso Rivera está deseando que Garicano se marche al destierro de Estrasburgo