EL INDULTADO

Rubén Amón indulta a los Sanfermines: "Sin Sanfermines el 'Pobre de mí' no es el cántico que clausura las fiestas, sino la letanía que las inicia"

Rubén Amón indulta en Más de uno a los Sanfermines sin Sanfermines tras la suspensión, un año más de las fiestas.

Rubén Amón

Madrid | 08.07.2021 10:18 (Publicado 08.07.2021 10:17)

No discuto ni me parece bien que a Joaquín Sabina le robaran el mes de abril. Pero a muchos nos han robado el de julio. Porque se han suspendido los sanfermines un año más, de tal manera que el 'Pobre de mí' no es el cántico que clausura las fiestas, sino la letanía que las inicia.

Deben sentirse contentos los moralistas que abogaban por prohibir los sanfermines. Le reprochaban sus excesos y su brutalidad. Aspiraban domesticar las fiesta, despojándola así de su razón de ser, el hedonismo. Y pretendiendo castrarla en su idiosincrasia hiperbólica.

Pero recordemos que San Fermín representa un estado de excepción. No para suspender el código penal, pero sí para a la suspensión del código moral. Quiso aplicarlo la progresía como si estas fiestas fueran un pasaje infernal de hecatombes y violaciones.

Y es verdad que en Pamplona, San Fermín concede indulgencia. No para el quinto ni el séptimo mandamiento, pero sí, desde luego, para los pecados capitales. Que son siete, como el 7 de julio, y que observamos desde la nostalgia, antes de que el clero laico e integrista convierta los colores rojo y blanco de San Fermín en la alegoría de la prohibición.

Debe ser recompensada esa Pamplona confesional e inciensaria que huía de los sanfermines como de una plaga bíblica. Y que igual interpreta el coronavirus como una condena a Iruña y Gomorra, a Sodoma y Pamplona.

Extraños sanfermines estos, sin toros por la mañana ni promiscuidad por la noche. La sugestión de la quinta ola y las estadísticas de jóvenes contagiados predisponen que pueda arrojarse al suelo el busto de Hemingway como emblema caduco del hedonismo.

Acaso estas fiestas sin fiesta bajo el escrutinio de la Policía Moral de Navarra sirvan para inaugurar los sanfermines veganos, sostenibles, inodoros, incoloros e insípidos, de tal manera que en lugar de correr delante de los toros terminaremos corriendo detrás de nuestras mascotas.