EL INDULTADO

Rubén Amón indulta a Djokovic: "Resulta grotesco que Djokovic termine siendo el tenista que acabó con Djokovic"

Rubén Amón indulta al tenista serbio; "un idiota por haberse propuesto boicotear su carrera profesional".

Rubén Amón

Madrid | 18.01.2022 10:18

He tenido el expediente Djokovic sobre mi mesa, dudando o no de tramitar el indulto. Y me he avenido a hacerlo porque hay que corresponder con cierta piedad y sensibilidad a la estupidez. No es que Sile Nole sea Espartaco ni Jesucristo. Nole Sile lo que es es idiota.

No ya por haber agarrado el megáfono del antivacunismo, sino por haberse propuesto boicotear su carrera profesional, hasta el extremo de conspirar contra la posibilidad de convertirse en el tenista más laureado de la Historia. Hablamos de los Grand Slams. Y de la pugna que se traen Federer, Nadal y Djokovic por la conquista del primado.

Están empatados a 20 títulos máximos, pero la obstinación y las mentiras del jugador serbio van camino de complicar su carrera. Porque Roland Garros tampoco le permite competir. Porque el público le ha retirado el fervor. Y porque hasta los patrocinadores se plantean rescindir los contratos. Por ejemplo Lacoste, cuya dentadura proporciona 8 millones de euros al héroe de nacionalismo serbio.

Puede que le compense, en efecto, haberse convertido en un ídolo político. Y en un mártir del sistema, pero los argumentos que alimentan el relato se resienten del ridículo y del sensacionalismo. Que si lo torturaron. Y que si el objetivo de Australia era deshacerse del número uno.

Fomentan unas y otras teorías paranoicas los líderes serbios, los rapsodas de Vox y los familiares de Nole, de tal manera que Djokovic, inmenso tenista, pertenece a la categoría de las estrellas mal aconsejadas y peor mimadas.

Tiene sentido que Nadal y Federer hayan sido sus rivales convencionales, pero resulta grotesco que Djokovic termine siendo el tenista que acabó con Djokovic.