OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "El partenaire"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre el cambio de postura de España sobre el Sáhara Occidental, decisión tomada por Pedro Sánchez y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, sin consultar al resto del Gobierno ni a los demás grupos parlamentarios.

Carlos Alsina

Madrid | 08.04.2022 08:42 (Publicado 08.04.2022 08:40)

Comienzo de las procesiones, de la pasión, de la Semana Santa, de la fiesta y de las vacaciones para quien las tenga.

En capilla está Emmanuel Macron

En capilla las hermandades, en capilla los cofrades y en capilla Emmanuel Macron, que no es cofrade ni paso de Semana Santa pero que este domingo sabrá cómo de dolorosa puede ponérsele la reválida de la presidencia de Francia. No hay encuesta que no diga que Macron gana y Le Pen queda segunda. No hay encuesta que no diga que habrá segunda vuelta para decidir entre los dos.

Se ha ido recortando tanto la distancia que hoy son sólo tres puntos los que le sacaría el presidente Macron a la candidata de la extrema derecha Le Pen, que está más fuerte que hace cinco años

Y aunque tampoco hay encuesta que no diga que tiene las de ganar Macron, se ha ido recortando tanto la distancia que hoy son sólo tres puntos los que le sacaría el presidente que se presenta como centrista a la candidata de la extrema derecha. Que está más fuerte que hace cinco años, a diferencia de los dos partidos tradicionales, el conservador, por debajo del diez por ciento, y el socialista, hundido en un dos por ciento con la española Anne Hidalgo.

Domingo de ramos ya veremos para quién en Francia.

La pregunta que nuestro presidente debió estar cruzando los dedos para que el rey de Marruecos no le hiciera

A Pedro Sánchez le sentó estupendamente anoche, seguro, la cena con que le obsequió su nuevo íntimo amigo marroquí, el rey Mohamed.

Esta hermosísima relación, fraterna, sincera, cálida, estrechísima según la descripción, perfectamente interesada, que ha hecho de la misma el ministro postal José Manuel Albares, encargado de las cartas marruecas.

(Paréntesis: el criterio sobre el uso de la mascarilla en recintos cerrados de Marruecos es desconcertante. En la foto oficial de anoche aparecen ocho personas. De las ocho, seis llevan mascarilla y dos no la llevan. Los dos son Mohamed y Pedro Sánchez. Debe de ser que los gobernantes están exentos porque ni contagian ni pueden ser contagiados, alabados sean. Cierro paréntesis).

Si algún día tú dejas de presidir el gobierno, ¿la postura sobre el Sáhara la mantendrá este nuevo, el gallego?

Sólo hay una pregunta que nuestro presidente debió de estar cruzando los dedos para que el rey no le hiciera.

¿Qué pregunta? Esta: ‘oye, Pedro, y si algún día tú dejas de presidir el gobierno, ¿la postura sobre el Sáhara la mantendrá este nuevo, el gallego? ¿Y si la presidenta es Yolanda? ¿Y si el presidente es Odón Elorza?’

Claro, porque los gobiernos cambian, y un asunto como éste, qué debe ser el Sáhara Occidental, no puede estar al albur de los vaivenes políticos domésticos.

Los gobiernos cambian, y un asunto como éste, qué debe ser el Sáhara Occidental, no puede estar al albur de los vaivenes políticos domésticos

Feijóo no ha fijado aún criterio sobre la cuestión del Sáhara. Está recién llegado al trono del PP, es verdad, pero alguna vez habrá de hacerlo.

De momento se escuda, y ahí no le falta razón, en que el presidente y su ministro están aludiendo al acuerdo alcanzado con Marruecos sin que se sepa, en realidad, qué dice exactamente ese acuerdo.

El partenariado

Hasta anoche no ha habido un papel firmado por ambas partes. Y el de anoche de lo que habla es de una hoja de ruta para las relaciones, no de un tratado con compromisos concretos. Por más que el presidente le de categoría de momento histórico y recurra, para darle pompa, al término partenariado.

Lo de anoche es una hoja de ruta para las relaciones, no de un tratado con compromisos concretos. Por más que el presidente le de categoría de momento histórico

En español, asociación, concertación, tándem. Sánchez llevó a su cena de Rabat un cambio de postura sobre el Sáhara que es suyo y de su escudero el ministro Albares. De nadie más.

El PSOE entona estos días el estribillo de que la Constitución dice que la política exterior la decide el presidente. Ocurre que no es exactamente así.

La Constitución determina que la acción política, interior y exterior, la dirige el Gobierno, que no el presidente

Lo que dice la Constitución es que la acción política, interior y exterior, la dirige el Gobierno. El Gobierno, que no el presidente. El Gobierno es un grupo de personas que deliberan y toman decisiones, no es un pelotón de soldados que se limitan a acatar lo que el general presidente les ordene.

El Gobierno es un grupo de personas que deliberan y toman decisiones, no es un pelotón de soldados que se limitan a acatar lo que el general presidente les ordene

En este asunto, como se sabe, no ha habido deliberación alguna del Consejo de Ministros. Ni siquiera consulta. Los ministros se enteraron de la carta a Mohamed por el rey Mohamed, como el resto del país. A estas alturas, cabe pensar que incluso Sánchez se enteró de lo que había escrito cuando leyó el comunicado de la Casa del Rey marroquí.

¿Qué pudo haber hecho Sánchez?

¿Qué pudo haber hecho el presidente que eligió no hacer? Comparecer en el Parlamento, en sesión monográfica, para plantear a los diputados un cambio de postura de España sobre el Sáhara. Podía haber invitado a los grupos políticos a debatir los pros y los contras. Y podía haber propuesto que se sometiera a votación para conocer el criterio mayoritario.

En lugar de eso, se cartéo con el monarca arrogándose la representación de España, acudió a rastras al Congreso a despachar el asunto como si fuera un trámite indigesto en un pleno en el mezcló Ucrania con los descuentos de la gasolina y, de pasada, el Sáhara y demostró que lo que digan los grupos parlamentarios a él abiertamente le resbala.

El presidente habla como si él fuera España, pero no lo es

No debería sorprenderse tanto de que el Congreso, ayer, haya querido hacer visible que en este asunto no habla en nombre de la sociedad española.

Porque ocurre que el presidente, que en la carta habla como si él fuera España, pero no es España. No es el Estado español y no es la sociedad española. Se ha ganado a pulso el roto que ayer le hicieron los grupos parlamentarios a su cena de Rabat en amor y buena compañía.

La posición que Sánchez atribuye a España, majestad, es sólo la suya y la de su escudero Albares

Sólo los diputados socialistas le han avalado, y lo han hecho por pura disciplina porque tampoco a ellos les ha preguntado qué piensan. La posición que Sánchez atribuye a España, majestad, es sólo la suya y la de su escudero Albares. Podría haber sido la de España, o podrá ser alguna vez la de España, si antes Sánchez asume que el nuestro no es un régimen presidencialista y que él sólo es nuestro primer ministro. Nada menos que eso, pero sólo eso.

La cordialidad entre Sánchez y Feijóo

Con Feijóo, en la Moncloa ayer, la nada. Que todo fue cordial... muy, muy cordial, pero sin acuerdo alguno en ningún asunto.

Pues nada, hasta la próxima reunión. ¿Algo que decir la ministra portavoz sobre la reunión? Pues no se hable más. Un gran avance esto de la cordialidad.

Qué meritorio reunirse tres horas sin arrancarse uno a otro la cabeza

Su primera reunión con Sánchez, señor Casado, ¿recuerda usted cómo fue?

Pura cordialidad. Qué meritorio reunirse tres horas sin arrancarse uno a otro la cabeza. Cordialidad sin ningún fruto.

Lo que usted diga, ministra. Un poco de pan. Sin sal.