OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Merkel le alegra el día a Díaz Ayuso"

Carlos Alsina analiza en su monólogo la decisión de Alemania de comprar vacunas rusas Sputnik al margen de la decisión de la Unión Europea.

Carlos Alsina

Madrid | 09.04.2021 08:49

Emitiendo desde el Campus de Innovación de Iberdrola, en San Agustín del Guadalix, en este viernes en el que vamos a aprender cómo se construye, se diseña, se crea el futuro que viviremos nosotros y que disfrutarán ---si hacemos las cosas bien--- nuestros hijos. ¿Qué futuro? Pues un mundo en el que la energía de la que depende casi todo se obtenga y se utilice de tal manera que ni se deteriore el único planeta que hoy tenemos ni nos deterioremos nosotros. Tecnología e investigación hoy van de la mano en las compañías energéticas, singularmente en aquellas que, como Iberdrola, antes vieron claro que el futuro pasaba por acelerar la transición hacia las energías limpias y la eficiencia. Aprovechar mejor lo que obtenemos. Aprender, conocer, es la esencia de este campus, como les iremos contando, que hoy va a ser inaugurado por los Reyes.

Calendario de vacunación

De la actualidad del día, ya venimos contando que lo principal sigue siendo el proceso de vacunación con el que deseamos todos poder dejar atrás cuanto antes la pesadilla ésta de la pandemia.

La parte positiva es que el número de vacunados sigue creciendo y ya son tres millones de españoles los que están inmunizados. Si conoce usted a una persona mayor, de ochenta, o de setenta, que haya completado ya sus dos dosis, no hace falta que le explique cómo se refleja en su rostro la tranquilidad alcanzada: dejar atrás el miedo de tantos meses sabiéndose vulnerable devuelve luz a la mirada. La parte negativa es que seguimos por detrás de los objetivos que se marcaron los gobiernos europeos a final de año ---va la cosa más lenta--- y que los vaivenes a cuenta de la vacuna de AstraZéneca han generado más confusión e intranquilidad que otra cosa.

"La estrategia de vacunación es europea, aunque luego cada gobierno nacional decida por su cuenta"

Ayer se decidió que en España esta vacuna sólo se le pone a personas de más de sesenta y menos de setenta. No paran de repetir la ministra y los consejeros autonómicos que la vacuna es completamente segura, pero claro, que se haya dejado de poner a los menores de sesenta no ayuda a que el mensaje cale. Como tampoco ayuda que aún no haya respuesta a la pregunta de qué pasa con los que ya recibieron la primera dosis astrazénica.

Tenemos tiempo. Lo que no tenemos todavía es respuesta. Se está a la espera de ver qué indicación da la comisión europea. Porque ésta es otra: la estrategia de vacunación es europea, aunque luego cada gobierno nacional, como hemos visto, decida por su cuenta cuándo suspende, o no, el uso de un producto o a quién le pone qué vacuna. No ha habido unanimidad europea sobre AstraZeneca, por más que el gobierno español repita como un estribillo pegajoso que todo lo que tiene que ver con las vacunas se pacta en Bruselas y aquí nadie va por libre.

Lo más embarazoso que le ha ocurrido esta semana al gobierno ha sido lo de Sputnik

Lo más embarazoso que le ha ocurrido esta semana al gobierno ha sido lo de Sputnik. Esto de que la señora Ayuso tantee a los rusos para ir cerrando una compra en caso de que la Agencia Europea autorice el uso de esta vacuna, el gobierno central salga en tromba a poner a caldo a Ayuso por saltarse las normas europeas y al día siguiente sea la señora Merkel quien haga lo mismo. Alemania compra por su cuenta la Sputnik, como ya hicieron Hungría y Eslovaquia, y al portavoz de la comisión europea no le parece que eso suponga ni ir por libre, ni ser desleal, ni romper la unidad europea.

¿Y entonces? Si Alemania ya había advertido a sus socios de que iba a contratar Sputnik por su cuenta, el gobierno español, ¿qué estaba, fuera de juego? Porque anteayer la vicepresidenta Carmen Calvo sostenía que los Estados no pueden negociar por su cuenta. Ya avisamos ayer desde aquí al jefe del gobierno bávaro, a la señora Merkel y al gobernador de Campania, en Italia, del chorreo que les iba a caer como perseveraran en su empeño de promocionar la Sputnik. Por ayusistas.

Le preguntamos aquí ayer a Moreno Bonilla, presidente andaluz, si él también estaba por la labor de tantear a los rusos a ver por cuánto sale la suya. Nos dijo que no, pero sólo por ahora. Y por decir esto Moreno le respondió esto otro Montero, la portavoz del gobierno: "Me parece una afirmación inoportuna, fuera de lugar, que me recuerda mucho a las declaraciones de Ayuso. Espero que el presidente Moreno Bonilla no se deslice por la pendiente del populismo y del trumpismo que practica la señora Díaz Ayuso".

Lo que prueba que también la portavoz del gobierno se suma, con entusiasmo, a la campaña electoral madrileña.

Movilización de ministros socialistas en perfecta sintonía con la oficina electoral en que se ha convertido la Moncloa. Aún no han debido de caer en la cuenta de que si Ayuso es hoy lo que es, en buena medida se debe a la fijación y la sobreactuación con que el gobierno central la ha tratado.

Dirá usted: y ella al gobierno central. Sin duda. Pero, a la vista de los sondeos, a ella le ha venido estupendamente y al PSOE madrileño no le ha dado un solo voto nuevo. Es lo que hay. Hace dos años ganó las elecciones el PSOE, hoy Ayuso le saca quince puntos según la encuesta del CIS.

Pablo Iglesias y los privilegios de la casta

Enhorabuena, por cierto, al esforzado candidato de Podemos a la presidencia autonómica. Pablo Iglesias. El portal Maldita.es ha confirmado que el candidato ha formalizado ya la solicitud para cobrar los 5.300 euros mensuales que le corresponden como indemnización por haber dejado de ser vicepresidente y mientras no encuentre otro trabajo.

Es paradójico que se le llame a esto indemnización cuando ha sido él quien ha renunciado al empleo que tenía por interés personal, o de partido. Nadie le ha echado. Si te vas porque a ti te interesa ---para que no desaparezca tu partido en Madrid--- tiene sentido preguntarse por qué hemos de abonarle entre todos esta paguita.

Según la norma, Iglesias podrá cobrar 5.300 euros mensuales los próximos catorce meses de su vida (el mismo tiempo que estuvo como ministro). Sólo pierde el derecho si empieza a trabajar de otra cosa. Por ejemplo, de diputado autonómico en Madrid. Ah, pero si no llegara a tomar posesión de su escaño (en caso de que lo obtenga) podría seguir disfrutando de la indemnización más de un año. Sin necesidad de pegarle un palo al agua. Éste debe de ser uno de los privilegios de la casta.